sábado, 23 de junio de 2012
viernes, 22 de junio de 2012
domingo, 17 de junio de 2012
sábado, 16 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”.
OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”, dice Lamy a los Embajadores ante la OMC
7 de Junio de 2012
Por primera vez desde que la OMC comenzó a vigilar la
reacción proteccionista a la crisis financiera en 2008, la magnitud de las
restricciones del comercio es motivo de “gran preocupación”, dijo el Director
General, Pascal Lamy, a los Jefes de las delegaciones ante la OMC en una reunión
informal el 7 de junio de 2012. Asimismo, Lamy rindió informe sobre las últimas
novedades en las negociaciones de la Ronda de Doha. El Director General dijo lo
siguiente:
Desde la reunión de mayo del Consejo General, he celebrado consultas con los
Miembros en varias ocasiones, en particular durante la reunión ministerial de la
OCDE, en mis recientes visitas a Tailandia y China, donde asistí a la mesa
redonda sobre la adhesión de los PMA y al Foro Mundial sobre Servicios, y esta
semana en Kazán (Rusia), donde he celebrado varias consultas bilaterales en el
marco de las reuniones de los Ministros de Comercio del APEC.
El mensaje central que se me ha transmitido es que, dado el brusco deterioro
de las perspectivas económicas y comerciales mundiales, 2012 no puede ser un año
perdido y que es importante avanzar en todo el espectro de actividades de la
OMC
Quisiera referirme en primer lugar a la reciente publicación de
nuestro informe de vigilancia sobre las medidas de comercio e inversión
adoptadas en esta crisis, lo que solemos hacer antes de la reunión del G-20
[en México,
18–19 de junio de 2012]. En breve se les enviará a todos ustedes un informe
de las medidas adoptadas por todos los Miembros.
Por primera vez desde 2008 este informe es alarmante. En los últimos siete
meses no ha dejado de aumentar el número de nuevas medidas que restringen o
pueden restringir el comercio, algo todavía más grave si tenemos en cuenta la
relativa lentitud con que se retiran las medidas existentes.
La acumulación de estas restricciones al comercio se ha convertido en motivo
de gran preocupación. Se estima que las medidas restrictivas aplicadas desde
octubre de 2008, excluidas las que ya se han suprimido, abarcan casi el 3 por
ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por ciento del comercio
del G-20.
Esta situación viene a sumarse a los riesgos de empeoramiento de la economía
mundial y a un contexto global actualmente volátil.
En una situación tan grave, es importante que redoblemos, de forma colectiva
y con urgencia, nuestros esfuerzos por fortalecer la cooperación multilateral a
fin de encontrar soluciones globales a las dificultades y los riesgos económicos
actuales, y que evitemos situaciones que puedan causar más tensiones sobre el
comercio y las inversiones. Esto será parte del mensaje que transmitiré a los
dirigentes en la próxima Cumbre del G-20 el 18 de junio.
Espero que todos los Miembros puedan cumplir el
compromiso contraído por los Ministros en la Octava Conferencia Ministerial
de mantener los mercados abiertos y resistir al proteccionismo en todas sus
formas. También tenemos que estar atentos y empezar a pensar en maneras
creativas de aumentar nuestra transparencia multilateral y mejorar el examen por
homólogos. En consecuencia, insto a todos los Miembros a que participen en las
consultas que emprenderá el Presidente del OEPC [Órgano de Examen de las Políticas
Comerciales] para mejorar el examen por homólogos en la OMC de los informes
de vigilancia elaborados por la Secretaría.
Otro mensaje que transmitiré en la próxima Cumbre del G-20 es la importancia
de asegurar la disponibilidad y asequibilidad de la financiación del comercio.
El Grupo
de Expertos sobre Financiación del Comercio así como los participantes en el
taller sobre la Ayuda para el Comercio y la financiación del comercio que tuvo
lugar el 15 de mayo hicieron hincapié en la importancia de que las
instituciones multilaterales de desarrollo siguieran contribuyendo a la
financiación del comercio, dada la dimensión de desarrollo de sus programas. La
persistencia de un déficit de financiación en el mercado para los países pobres
exige una participación a largo plazo de los poderes públicos, sin la cual las
medidas para luchar contra la crisis serían inútiles. En cuanto a las
cuestiones reglamentarias, había consenso en que sería útil continuar dialogando
con el Comité de Basilea sobre los elementos del marco reglamentario de Basilea
III. Por último, sería conveniente que se alentara la recopilación de datos
sobre la financiación del comercio por los sectores público y privadoEn la mesa
redonda sobre la adhesión de los PMA que tuvo lugar la semana pasada en Beijing
se insistió en la importancia de que las directrices
sobre la adhesión de los PMA se completaran como muy tarde en julio. Creo
realmente que con ello aumentaría la confianza en la capacidad de los Miembros
para atender las necesidades específicas de los PMA. En esa mesa redonda
también se concluyó el último acuerdo bilateral pendiente para la adhesión de
Lao a la OMC. Ahora hay que intensificar los esfuerzos por concluir las
etapas que quedan para que Yemen se adhiera a la
Organización.
En cuanto al PDD [las negociaciones del Programa de
Doha para el Desarrollo] y la puesta en práctica de las conclusiones de la
Octava Conferencia Ministerial, todos los Presidentes han estado consultando con
los Miembros en sus respectivos ámbitos. Me referiré ahora a aquéllos en que se
han venido realizando trabajos técnicos desde nuestra última reunión.
Por lo que respecta a la facilitación del comercio,
las negociaciones a nivel técnico avanzan de forma constructiva en consonancia
con el programa de trabajo acordado en el Grupo de Negociación en enero. Esta
semana tenemos el último bloque de negociaciones dirigidas por los
facilitadores, y varios funcionarios de las capitales se encuentran en la ciudad
para celebrar consultas informales sobre partes del texto en las que a su juicio
es posible hacer progresos que se presentarían después al Grupo de Negociación a
través del proceso dirigido por los facilitadores. A finales de este mes tendrá
lugar otro bloque de negociaciones dirigidas por los facilitadores para preparar
la próxima reunión del Grupo de Negociación, que se celebrará en julio, así como
la 13ª revisión del proyecto de acuerdo.
Al mismo tiempo, se han hecho sugerencias sobre la posibilidad de poner en
marcha otro programa de evaluación de las necesidades para los países en
desarrollo y los PMA. Es evidente que el Grupo de Negociación tendrá que
reflexionar al respecto antes de adoptar una decisión, pero ello podría
contribuir a introducir de manera concreta en la ecuación el elemento de los
recursos necesarios para la aplicación, y podría también servir de base para
lograr en el nuevo acuerdo la correspondencia, esencial entre las disposiciones
sobre trato especial y diferenciado y los compromisos en materia de facilitación
del comercio.
En resumen, se están realizando progresos, tal vez no tan rápidamente como
algunos desearían pero, dado el carácter técnico de la labor y la importancia
que todos los Miembros conceden al método inclusivo y de acumulación progresiva
de las negociaciones, no hay atajos que podamos tomar.
En lo concerniente al trato
especial y diferenciado, el Presidente del CCD (Comité de Comercio y
Desarrollo) en Sesión Extraordinaria ha intensificado la labor y tiene la
intención de celebrar semanalmente consultas informales durante las seis semanas
que quedan hasta la pausa estival, centrándose
en las tres esferas convenidas por la Octava Conferencia Ministerial: el
mecanismo de vigilancia; las 28 propuestas de Cancún relativas a acuerdos
específicos; y las 6 propuestas relativas a acuerdos específicos. Esas
consultas informales se complementarán con la celebración de reuniones de
transparencia de participación abierta para hacer balance del trabajo realizado,
una de ellas en julio.
Por lo que se refiere al examen del Entendimiento sobre
Solución de Diferencias, la labor ha seguido avanzando, señal de que los
Miembros valoran y comprenden la importancia de la solución de diferencias para
el sistema. Desde que, comenzó el año, el grupo de negociación ha celebrado
cuatro semanas de negociaciones, incluida esta. Como resultado, está a punto de
finalizar la actual fase de los trabajos, y hay programada una nueva serie de
reuniones para mediados de julio. Como parte del trabajo en curso, un grupo de
países en desarrollo ha presentado recientemente un documento conceptual sobre
cuestiones que les interesan, lo que es un hecho positivo.
En cuanto a las demás cuestiones relacionadas con el PDD, el nivel de
actividad ha sido, cuanto menos, más bajo. Aunque, a mi juicio, centrar la
atención en determinadas esferas relacionadas con el desarrollo está en
consonancia con los resultados de la Octava Conferencia Ministerial, creo que ha
llegado el momento de que los Miembros también dediquen cierta atención a las
demás cuestiones, y espero que la reunión de hoy aclare en cierta medida cómo
hacerlo. Desde la Octava Conferencia Ministerial he oído hablar mucho de nuevas
ideas y de nuevos enfoques. Tal vez sea el momento de “pasar a la acción”.
Permítanme asimismo exponerles brevemente el mensaje que me propongo
transmitir en la próxima Conferencia Río +20.
Recalcaré, al igual que lo he hecho en el contexto de la seguridad alimentaria,
que la apertura del comercio es parte de la solución a nuestras dificultades
colectivas para lograr un desarrollo sostenible, y no parte del problema.
Naturalmente, en la reunión de julio del Consejo General informaré a los
Miembros de los contactos que haya mantenido.
Antes de concluir, deseo señalar a su atención dos cuestiones
presupuestarias. La primera se refiere a los retrasos en el pago de las
contribuciones de los Miembros al Fondo Fiduciario Global. Aunque el nivel
general de las promesas hechas hasta la fecha es satisfactorio, la capacidad de
la OMC para planificar y aplicar adecuadamente el programa de asistencia técnica
adoptado por los Miembros se ve negativamente afectada por los retrasos en el
pago de las contribuciones efectivas. Por consiguiente, quisiera instar a los
Miembros a que hagan todo cuanto esté a su alcance para asegurarse de que la
Secretaría reciba sus contribuciones cuanto antes.
Por último, en aras de la transparencia, deseo comunicarles que la Secretaría
ha iniciado un examen horizontal de las mejoras que se podrían introducir en la
esfera de la traducción, impresión y distribución de documentos, así como en la
organización de las reuniones y la interpretación, a fin de lograr las economías
presupuestarias acordadas con los Miembros a finales del año pasado. Informaré
al Consejo en su reunión de julio sobre los progresos que se hayan hecho en la
aplicación de la Decisión.
jueves, 7 de junio de 2012
APRUEBAN LEY PARA QUE MINCETUR ADMINISTRE OFICINAS COMERCIALES DEL PERÚ EN EL EXTERIOR
En sesión del Pleno del Congreso
7 de Junio de 2012
APRUEBAN LEY PARA QUE MINCETUR ADMINISTRE OFICINAS
COMERCIALES DEL PERÚ EN EL EXTERIOR
El Pleno del Congreso aprobó, por unanimidad, el
proyecto de ley que otorga al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo
(MINCETUR) la competencia de dictar y administrar las políticas de las oficinas
comerciales del Perú en el exterior, así como de designar a los consejeros y
agregados económicos comerciales.
La norma modifica varios artículos de las leyes de
organización y funciones del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y del
Ministerio de Relaciones Exteriores para precisar las competencias de ambos portafolios en el funcionamiento de las
oficinas comerciales, con el objeto de fomentar el desarrollo de las
exportaciones, del turismo y la artesanía en términos de eficiencia y
competitividad.
Se señala que la selección de los consejeros y
agregados económicos comerciales se realizará por concurso público a cargo del
MINCETUR, los cuales serán acreditados por el Ministerio de Relaciones
Exteriores.
Se dispone que el Ministerio de Relaciones
Exteriores trasferirá al MINCETUR las oficinas comerciales del Perú en el
exterior, que incluye el personal, los recursos financieros y el acervo
documentario en un plazo de 30 días.
Sustentaron la propuesta los presidentes de las
comisiones de Relaciones Exteriores, Rogelio Canches Guzmán (NGP), y de
Comercio Exterior, Luciana León Romero (CP).
Intervinieron para plantear sus aportes los
congresistas Luis Iberico Núñez (APGC), Luis Galarreta Velarde (APGC), Martín
Belaunde Moreyra (SN), Carlos Bruce Montes de Oca (CP), Javier Velásquez
Quesquén (CP), Yonhy Lescano Ancieta (AP), Martha Chávez Cossío (GPF), Mauricio
Mulder Bedoya (CP), Johnny Cárdenas Cerrón (NGP), Rubén Condori Cusi (NGP) y
Vicente Zeballos Salinas (SN).
La norma fue aprobada con 98 votos a favor y fue
exonerada del trámite de la segunda votación.
SERVICIO DE NOTICIAS
OFICINA DE COMUNICACIONES DEL CONGRESO
|
miércoles, 6 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
OMC - Lamy - Proteccionismo
OMC - Lamy - Proteccionismo
30 de mayo de 2012
Lamy advierte sobre el proteccionismo
En un discurso pronunciado el 30 de mayo de 2012 en
Bangkok ante la Cámara de Comercio de Tailandia, el Director General, Pascal
Lamy, dijo lo siguiente: “El proteccionismo es como el colesterol: la lenta
acumulación, desde 2008, de medidas restrictivas del comercio —que hoy en día
abarcan casi el 3 por ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por
ciento del comercio del G-20— puede provocar una obstrucción de las corrientes
comerciales.” El Director General dijo lo siguiente:
Señoras y señores:
Es un verdadero placer estar hoy con ustedes y compartir algunas opiniones
sobre el estado del comercio internacional y los desafíos a que hacen frente la
economía mundial y la OMC.
Las empresas -grandes y pequeñas- son las que impulsan el comercio
internacional y para ellas se forjan las normas de la OMC. Así pues, es
importante que compartan con nosotros sus esperanzas, sus preocupaciones y las
expectativas que ponen en la OMC.
Comenzaré presentándoles un panorama del comercio mundial. Toda una serie de
conmociones posteriores a 2008 -la deuda de la crisis europea, la agitación en
los países árabes, el terremoto y el tsunami en el Japón y, por supuesto, las
inundaciones que sufrió este país a finales del año pasado- han causado una
contracción del comercio en 2011, que ha registrado una tasa de crecimiento del
5 por ciento, en comparación con un promedio del 6 por ciento en los últimos
15 años. Las previsiones para 2012 son incluso más moderadas. Se prevé que el
comercio mundial crezca más lentamente que en el pasado: menos del 4 por ciento
en volumen este año.
Esta desaceleración es consecuencia principalmente del lento crecimiento de
las economías avanzadas, en particular de la zona euro, que ha tenido
repercusiones para las exportaciones de las economías emergentes y en
desarrollo, en las que la contribución del comercio al crecimiento también
disminuye.
En estas circunstancias, cabría preguntarse: ¿cuál es el valor añadido del
sistema multilateral de comercio? ¿Y cuál es el papel que la OMC debe desempeñar
en un contexto tan difícil?
Al supervisar las normas por las que se rige el comercio internacional, la
OMC garantiza la apertura, la transparencia y la previsibilidad que ustedes
necesitan para realizar negocios a través de las fronteras. En una economía
mundial cada vez más globalizada e interrelacionada, un sistema comercial
mundial basado en normas les asegura un entorno estable para que puedan llevar a
cabo sus actividades. La OMC es, en gran medida, una garantía contra sorpresas
desagradables.
Existe un consenso generalizado de que el sistema multilateral de comercio ha
demostrado su utilidad en el contexto de la crisis financiera mundial más
reciente. Y no es la primera vez que lo hace. La crisis financiera asiática de
1997 también puso a prueba la solidez y la integridad de las normas de la OMC y
brindó a los gobiernos de la región un apoyo muy necesario frente a las
exigencias proteccionistas de poderosos grupos de presión nacionales. Dicho de
otro modo, la OMC, gracias a su función de vigilancia y supervisión, ha logrado
mantener a raya las peores presiones proteccionistas y ha ayudado a los
gobiernos a mantener abiertos los mercados. Pero no es el momento de darse por
satisfechos. La crisis sigue con nosotros. Con unas tasas de desempleo que
siguen siendo elevadas, no podemos permitir el resurgimiento del proteccionismo,
que causaría un deterioro aún más grave del entorno económico actual.
No obstante, hemos sido testigos recientemente de algunos fenómenos
preocupantes que figurarán en el informe que la OMC publicará a fines de esta
semana. Hay puntos sombríos y otros que relucen. Pero los puntos relucientes
pierden su brillo y los sombríos son cada vez más oscuros.
Un punto reluciente en esta región es la normalización progresiva del
comercio entre la India y el Pakistán que han fomentado los dirigentes de ambos
países.
Los puntos sombríos son, lamentablemente, más numerosos: el renacer de la
retórica proteccionista, las declaraciones a favor de políticas de sustitución
de las importaciones, medidas administrativas más o menos transparentes,
concesiones fiscales, subvenciones, preferencias nacionales en la contratación
pública.
El proteccionismo es como el colesterol: la lenta acumulación de medidas
restrictivas del comercio desde 2008 -que ya abarcan casi el 3 por ciento del
comercio mundial de mercancías, y casi el 4 por ciento del comercio del G-20-
puede dar lugar a la obstrucción de las corrientes comerciales.
El panorama comercial mundial también está cambiando y es muy diferente del
que era hace tan solo 15 años. Han aparecido nuevos protagonistas en el
escenario mundial, como China, la India, el Brasil, Indonesia y muchos más.
Las economías asiáticas han contribuido especialmente a este desplazamiento
del punto de equilibrio y se han convertido en motores del crecimiento
económico; China ha superado a Alemania en 2009 como principal exportador
mundial de mercancías.
La aparición de nuevos protagonistas ha obrado un cambio en las pautas del
comercio. En los últimos 10 años, la participación de los países en desarrollo
en las exportaciones mundiales de mercancías ha aumentado considerablemente, en
unos 10 puntos porcentuales. Con el descenso del crecimiento de la demanda en
los países desarrollados, las empresas buscan con ahínco nuevas oportunidades en
los países en desarrollo. Lo mismo puede afirmarse en el caso de Tailandia, país
cuyas exportaciones a los países desarrollados han aumentado a un ritmo más
lento en comparación con las destinadas a otros países asiáticos y cuyo
principal destino de exportación es ahora China y ya no los Estados Unidos.
A medida que los países en desarrollo se integran más en el comercio
internacional, la importancia del comercio Sur-Sur aumenta con rapidez: hoy día,
más de la mitad del comercio de los países en desarrollo es Sur-Sur. Los países
en desarrollo también son ya, cada vez más, destinos principales de las
exportaciones de los países menos adelantados (PMA). Actualmente China es el
primer destino para las exportaciones de los PMA, por delante de los Estados
Unidos y la UE, y la propia Tailandia es el quinto destino de las exportaciones
de productos de los PMA.
En la Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Hong Kong en 2005, los
Ministros se comprometieron a integrar a los PMA en el sistema multilateral de
comercio y convinieron en que los países desarrollados Miembros, y los países en
desarrollo Miembros que estuvieran en condiciones de hacerlo, otorgaran acceso a
los mercados libre de derechos y de contingentes a los productos originarios de
los PMA. Habida cuenta de la ya elevada proporción del comercio entre su país y
los PMA, deseo alentar a Tailandia a que ofrezca una apertura más amplia del
mercado a este grupo de países a través de la aplicación voluntaria de un
régimen libre de derechos y de contingentes. Ello beneficiaría indudablemente a
los PMA, pero también beneficiaría a la economía tailandesa, ya que las empresas
de su país podrían acceder a más recursos a precios más bajos y aumentar aún más
su competitividad.
Esto me lleva a otro aspecto del panorama comercial en evolución: la
expansión de las cadenas de producción integradas a nivel mundial. Y en ningún
otro lugar es más evidente este fenómeno que en la región de Asia. La mayoría de
las economías asiáticas han podido adaptarse rápidamente a una evolución de la
estructura de la demanda que exige que las empresas busquen para distintas fases
de sus procesos de producción los mercados más eficientes en relación con los
costos. El alto grado de complementariedad entre las economías de esta región ha
constituido una base ideal para la ascensión de lo que se ha venido a denominar
“Asia Industrial”, donde piezas y componentes circulan por redes de producción
transfronterizas antes de ser montadas y exportadas para el consumo final. Esto
ha brindado oportunidades de mercado a países con una base de exportación
estrecha. Los productos ya no están “Fabricados en China” o “Fabricados en el
Japón”; ahora, cada vez más productos están “Fabricados en el Mundo”.
Las economías están cada vez más interconectadas a través de cadenas de valor
mundiales, lo que se hizo patente durante las inundaciones que sufrió su país en
noviembre de 2011. La catástrofe causó la muerte de centenares de personas y
dañó gravemente la infraestructura y la producción de Tailandia, haciéndose
sentir en su economía. Pero el efecto de las inundaciones también se hizo sentir
a nivel mundial, con su impacto en las cadenas de producción de todo el mundo,
especialmente en el caso de los discos duros y los componentes de
automóviles.
La adición de valor que se produce a lo largo de las cadenas de valor
integradas internacionalmente tiene una serie de consecuencias para el diseño de
las políticas comerciales generales. Pero también afecta a las políticas
comerciales específicas y exige que ajustemos nuestro concepto del comercio.
Hoy día, la competitividad de una empresa no depende solo de su propia
productividad, sino también de la competitividad de sus proveedores y del acceso
a servicios y a infraestructuras eficientes, lo que supone que la competitividad
en la esfera de las mercancías está vinculada más estrechamente a la
competitividad en el sector de los servicios. También significa que las
importaciones cuentan tanto como las exportaciones, en contra del antiguo
mercantilismo, según el cual “las exportaciones son buenas y las importaciones
son malas”. En este contexto, es evidente que las medidas proteccionistas -de
cualquier forma que se encubran- encierran el potencial de causar un perjuicio
incluso más grave que en el pasado.
Por último, dado que una proporción considerable del comercio internacional
se compone de bienes intermedios y servicios, es importante que los encargados
de las políticas comerciales examinen las condiciones que facilitan el buen
funcionamiento de las transacciones transfronterizas. Las medidas de
facilitación del comercio que reducen los trámites y racionalizan los
procedimientos aduaneros tienen un gran valor sistémico para el buen
funcionamiento de las cadenas de valor regionales y mundiales. El transporte, la
logística y la conectividad regional también son importantes.
Tailandia, que es una economía sumamente orientada al mercado, ha realizado
extraordinarios progresos en esta esfera: ha adoptado procedimientos de
importación sin papel y tiene la intención de adoptar un servicio de ventanilla
única. Tailandia también goza de una red de infraestructura sólida y participa
en programas de conectividad más amplios en la región. Sin embargo, la
eficiencia de los procedimientos aduaneros y de la infraestructura de sus
interlocutores comerciales también es importante para la competitividad de sus
empresas. Por eso, la cooperación multilateral es importante. Por eso, un
acuerdo de la OMC sobre la facilitación del comercio beneficiará evidentemente a
todos los Miembros de la OMC. Por eso, una empresa, grande o pequeña, se
beneficiará de un acuerdo sobre facilitación del comercio en el marco de la
OMC.
La expansión de las cadenas de valor mundiales se ha visto favorecida por
otro fenómeno importante: los adelantos de las tecnologías de la información. A
mediados de mayo, la OMC celebró el 15º aniversario del Acuerdo sobre Tecnología
de la Información y reflexionó acerca de la forma en que la eliminación de los
aranceles en el sector de la TI ha desempeñado un papel de vital importancia
para estimular la innovación, proporcionar un acceso asequible a las tecnologías
y contribuir al funcionamiento de otros sectores de la economía.
Con una cobertura del 97 por ciento del comercio mundial de productos de TI y
74 participantes, entre ellos Tailandia, el Acuerdo demuestra que la
liberalización del comercio puede generar resultados beneficiosos para todos y
servir de trampolín del crecimiento. Deseo elogiar a Tailandia por su
participación activa en esta esfera y confío en que Tailandia apoye una nueva
ampliación del Acuerdo sobre Tecnología de la Información.
Las nuevas tendencias del comercio internacional ponen de manifiesto que,
pese a la desaceleración económica mundial, el comercio sigue siendo un sector
vibrante que ofrece numerosas oportunidades de crecimiento, creación de empleo y
reducción de la pobreza. Esas oportunidades están ahí, pero las empresas,
especialmente las PYME, tienen dificultades para aprovecharlas. Por ello, la
pregunta es cómo podemos ayudarlas. Parte de la respuesta se halla en la
disponibilidad y asequibilidad de la financiación para el comercio. Como he
dicho en diversas ocasiones, la financiación del comercio es el aceite que hace
girar las ruedas del comercio mundial. Es una de las formas más seguras de
financiación, y tiene la ventaja de promover directamente el desarrollo a través
del comercio.
Lamentablemente, la crisis financiera ha tenido efectos desfavorables en la
disponibilidad y el costo de la financiación del comercio, especialmente para
las pequeñas empresas. Pese a la reaparición de la liquidez, el problema sigue
siendo la aversión al riesgo. Es importante que se adopten medidas para
facilitar el acceso de las PYME al crédito, de manera que puedan ser los motores
del saneamiento económico. Para lograr progresos en esta esfera, dependemos
mucho de la cooperación multilateral, en particular mediante la intervención de
los bancos regionales de desarrollo -en esta región, el Banco Asiático de
Desarrollo- y la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, cuyas
intervenciones para paliar las deficiencias del mercado en materia de
financiación del comercio son dignas de elogio.
Por lo que atañe a la OMC, podemos contribuir también a la estabilidad
económica actualizando el acervo de normas de la Organización. En 2001, los
Miembros de la OMC iniciaron una ronda de negociaciones para revisar las normas
de la OMC y lograr que reflejaran la realidad del comercio internacional. Hoy,
pese a que las negociaciones se encuentran en un punto muerto, los Miembros
siguen reconociendo la necesidad de un ímpetu renovado en la cooperación
multilateral. Para encontrar un nuevo impulso, han decidido estudiar nuevos
enfoques de negociación que puedan despejar el camino hacia los resultados,
empezando por las esferas de negociación que pueden estar maduras para una
conclusión temprana.
Aunque no formaba parte de las negociaciones de Doha, en diciembre de 2011 se
realizó una contribución importante al comercio internacional, cuando un grupo
de Miembros de la OMC llegó a un consenso para revisar el Acuerdo Plurilateral
sobre Contratación Pública. El resultado de esta labor supondrá una competencia
mayor y más transparente en los procesos de contratación pública de las 42
partes en el Acuerdo y considerables beneficios en cuanto a oportunidades de
acceso a los mercados para las empresas, que se calculan en unos 100.000
millones de dólares al año. Al promover mejores disciplinas y más transparencia
en la adjudicación de contratos públicos, el Acuerdo de la OMC aporta beneficios
económicos y sistémicos importantes, ya que ayuda a asegurar la buena gobernanza
y un uso más eficiente de los recursos públicos. También supone un estímulo
económico por sus repercusiones en muchos sectores de la economía, incluidos los
proveedores de infraestructura, transporte público y otros servicios
públicos.
Es probable que la adhesión de nuevos Miembros al Acuerdo aumente los
beneficios que el nuevo acuerdo puede aportar. Algunos países, entre ellos
China, se encuentran actualmente en proceso de adhesión, y deseo aprovechar esta
oportunidad para alentar a Tailandia a que pase a ser observador en el Comité de
Contratación Pública a fin de familiarizarse con su labor y las oportunidades
que el Acuerdo ofrece.
Los hechos que acabo de exponer, así como otras cuestiones que exigen ya la
atención de la OMC ‑como el cambio climático, la seguridad alimentaria (incluida
la delicada cuestión de las restricciones a la exportación de alimentos) y el
comercio y la inversión- generan nuevos retos y nuevas oportunidades, no solo
para la OMC, sino también para los agentes económicos de todo el mundo. Creo que
es importante analizar y comprender mejor estas nuevas tendencias, Por esa
razón, a principios de este año convoqué un “Grupo de Reflexión de la OMC sobre
el Futuro del Comercio” para analizar los factores que impulsan el comercio de
hoy y del futuro y reconsiderar lo que significa la apertura del comercio en el
siglo XXI. La participación del sector empresarial aportará al Grupo la
experiencia y la contribución práctica que solo los verdaderos comerciantes
pueden proporcionar. Por este motivo, les ruego que me transmitan sus opiniones
y que participen en la modelación y la orientación del sistema multilateral de
comercio en el futuro.
Espero con interés oír sus opiniones sobre el comercio internacional y la
OMC.
Gracias por su atención.
domingo, 3 de junio de 2012
Suscribirse a:
Entradas (Atom)