martes, 12 de junio de 2012

OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”.


OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”, dice Lamy a los Embajadores ante la OMC
7 de Junio de 2012

Por primera vez desde que la OMC comenzó a vigilar la reacción proteccionista a la crisis financiera en 2008, la magnitud de las restricciones del comercio es motivo de “gran preocupación”, dijo el Director General, Pascal Lamy, a los Jefes de las delegaciones ante la OMC en una reunión informal el 7 de junio de 2012. Asimismo, Lamy rindió informe sobre las últimas novedades en las negociaciones de la Ronda de Doha. El Director General dijo lo siguiente:

Desde la reunión de mayo del Consejo General, he celebrado consultas con los Miembros en varias ocasiones, en particular durante la reunión ministerial de la OCDE, en mis recientes visitas a Tailandia y China, donde asistí a la mesa redonda sobre la adhesión de los PMA y al Foro Mundial sobre Servicios, y esta semana en Kazán (Rusia), donde he celebrado varias consultas bilaterales en el marco de las reuniones de los Ministros de Comercio del APEC.
El mensaje central que se me ha transmitido es que, dado el brusco deterioro de las perspectivas económicas y comerciales mundiales, 2012 no puede ser un año perdido y que es importante avanzar en todo el espectro de actividades de la OMC
Quisiera referirme en primer lugar a la reciente publicación de nuestro informe de vigilancia sobre las medidas de comercio e inversión adoptadas en esta crisis, lo que solemos hacer antes de la reunión del G-20 [en México, 18–19 de junio de 2012]. En breve se les enviará a todos ustedes un informe de las medidas adoptadas por todos los Miembros.
Por primera vez desde 2008 este informe es alarmante.  En los últimos siete meses no ha dejado de aumentar el número de nuevas medidas que restringen o pueden restringir el comercio, algo todavía más grave si tenemos en cuenta la relativa lentitud con que se retiran las medidas existentes.
La acumulación de estas restricciones al comercio se ha convertido en motivo de gran preocupación.  Se estima que las medidas restrictivas aplicadas desde octubre de 2008, excluidas las que ya se han suprimido, abarcan casi el 3 por ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por ciento del comercio del G-20.
Esta situación viene a sumarse a los riesgos de empeoramiento de la economía mundial y a un contexto global actualmente volátil.
En una situación tan grave, es importante que redoblemos, de forma colectiva y con urgencia, nuestros esfuerzos por fortalecer la cooperación multilateral a fin de encontrar soluciones globales a las dificultades y los riesgos económicos actuales, y que evitemos situaciones que puedan causar más tensiones sobre el comercio y las inversiones.  Esto será parte del mensaje que transmitiré a los dirigentes en la próxima Cumbre del G-20 el 18 de junio.
Espero que todos los Miembros puedan cumplir el compromiso contraído por los Ministros en la Octava Conferencia Ministerial de mantener los mercados abiertos y resistir al proteccionismo en todas sus formas.  También tenemos que estar atentos y empezar a pensar en maneras creativas de aumentar nuestra transparencia multilateral y mejorar el examen por homólogos.  En consecuencia, insto a todos los Miembros a que participen en las consultas que emprenderá el Presidente del OEPC [Órgano de Examen de las Políticas Comerciales] para mejorar el examen por homólogos en la OMC de los informes de vigilancia elaborados por la Secretaría.
Otro mensaje que transmitiré en la próxima Cumbre del G-20 es la importancia de asegurar la disponibilidad y asequibilidad de la financiación del comercio.  El Grupo de Expertos sobre Financiación del Comercio así como los participantes en el taller sobre la Ayuda para el Comercio y la financiación del comercio que tuvo lugar el 15 de mayo hicieron hincapié en la importancia de que las instituciones multilaterales de desarrollo siguieran contribuyendo a la financiación del comercio, dada la dimensión de desarrollo de sus programas.  La persistencia de un déficit de financiación en el mercado para los países pobres exige una participación a largo plazo de los poderes públicos, sin la cual las medidas para luchar contra la crisis serían inútiles.  En cuanto a las cuestiones reglamentarias, había consenso en que sería útil continuar dialogando con el Comité de Basilea sobre los elementos del marco reglamentario de Basilea III.  Por último, sería conveniente que se alentara la recopilación de datos sobre la financiación del comercio por los sectores público y privadoEn la mesa redonda sobre la adhesión de los PMA que tuvo lugar la semana pasada en Beijing se insistió en la importancia de que las directrices sobre la adhesión de los PMA se completaran como muy tarde en julio.  Creo realmente que con ello aumentaría la confianza en la capacidad de los Miembros para atender las necesidades específicas de los PMA.  En esa mesa redonda también se concluyó el último acuerdo bilateral pendiente para la adhesión de Lao a la OMC.  Ahora hay que intensificar los esfuerzos por concluir las etapas que quedan para que Yemen se adhiera a la Organización.
En cuanto al PDD [las negociaciones del Programa de Doha para el Desarrollo] y la puesta en práctica de las conclusiones de la Octava Conferencia Ministerial, todos los Presidentes han estado consultando con los Miembros en sus respectivos ámbitos.  Me referiré ahora a aquéllos en que se han venido realizando trabajos técnicos desde nuestra última reunión.
Por lo que respecta a la facilitación del comercio, las negociaciones a nivel técnico avanzan de forma constructiva en consonancia con el programa de trabajo acordado en el Grupo de Negociación en enero.  Esta semana tenemos el último bloque de negociaciones dirigidas por los facilitadores, y varios funcionarios de las capitales se encuentran en la ciudad para celebrar consultas informales sobre partes del texto en las que a su juicio es posible hacer progresos que se presentarían después al Grupo de Negociación a través del proceso dirigido por los facilitadores.  A finales de este mes tendrá lugar otro bloque de negociaciones dirigidas por los facilitadores para preparar la próxima reunión del Grupo de Negociación, que se celebrará en julio, así como la 13ª revisión del proyecto de acuerdo.
Al mismo tiempo, se han hecho sugerencias sobre la posibilidad de poner en marcha otro programa de evaluación de las necesidades para los países en desarrollo y los PMA.  Es evidente que el Grupo de Negociación tendrá que reflexionar al respecto antes de adoptar una decisión, pero ello podría contribuir a introducir de manera concreta en la ecuación el elemento de los recursos necesarios para la aplicación, y podría también servir de base para lograr en el nuevo acuerdo la correspondencia, esencial entre las disposiciones sobre trato especial y diferenciado y los compromisos en materia de facilitación del comercio.
En resumen, se están realizando progresos, tal vez no tan rápidamente como algunos desearían pero, dado el carácter técnico de la labor y la importancia que todos los Miembros conceden al método inclusivo y de acumulación progresiva de las negociaciones, no hay atajos que podamos tomar.
En lo concerniente al trato especial y diferenciado, el Presidente del CCD (Comité de Comercio y Desarrollo) en Sesión Extraordinaria ha intensificado la labor y tiene la intención de celebrar semanalmente consultas informales durante las seis semanas que quedan hasta la pausa estival, centrándose en las tres esferas convenidas por la Octava Conferencia Ministerial: el mecanismo de vigilancia;  las 28 propuestas de Cancún relativas a acuerdos específicos;  y las 6 propuestas relativas a acuerdos específicos.  Esas consultas informales se complementarán con la celebración de reuniones de transparencia de participación abierta para hacer balance del trabajo realizado, una de ellas en julio.
Por lo que se refiere al examen del Entendimiento sobre Solución de Diferencias, la labor ha seguido avanzando, señal de que los Miembros valoran y comprenden la importancia de la solución de diferencias para el sistema.  Desde que, comenzó el año, el grupo de negociación ha celebrado cuatro semanas de negociaciones, incluida esta.  Como resultado, está a punto de finalizar la actual fase de los trabajos, y hay programada una nueva serie de reuniones para mediados de julio.  Como parte del trabajo en curso, un grupo de países en desarrollo ha presentado recientemente un documento conceptual sobre cuestiones que les interesan, lo que es un hecho positivo.
En cuanto a las demás cuestiones relacionadas con el PDD, el nivel de actividad ha sido, cuanto menos, más bajo.  Aunque, a mi juicio, centrar la atención en determinadas esferas relacionadas con el desarrollo está en consonancia con los resultados de la Octava Conferencia Ministerial, creo que ha llegado el momento de que los Miembros también dediquen cierta atención a las demás cuestiones, y espero que la reunión de hoy aclare en cierta medida cómo hacerlo.  Desde la Octava Conferencia Ministerial he oído hablar mucho de nuevas ideas y de nuevos enfoques.  Tal vez sea el momento de “pasar a la acción”.
Permítanme asimismo exponerles brevemente el mensaje que me propongo transmitir en la próxima Conferencia Río +20. Recalcaré, al igual que lo he hecho en el contexto de la seguridad alimentaria, que la apertura del comercio es parte de la solución a nuestras dificultades colectivas para lograr un desarrollo sostenible, y no parte del problema.  Naturalmente, en la reunión de julio del Consejo General informaré a los Miembros de los contactos que haya mantenido.
Antes de concluir, deseo señalar a su atención dos cuestiones presupuestarias.  La primera se refiere a los retrasos en el pago de las contribuciones de los Miembros al Fondo Fiduciario Global.  Aunque el nivel general de las promesas hechas hasta la fecha es satisfactorio, la capacidad de la OMC para planificar y aplicar adecuadamente el programa de asistencia técnica adoptado por los Miembros se ve negativamente afectada por los retrasos en el pago de las contribuciones efectivas.  Por consiguiente, quisiera instar a los Miembros a que hagan todo cuanto esté a su alcance para asegurarse de que la Secretaría reciba sus contribuciones cuanto antes.
Por último, en aras de la transparencia, deseo comunicarles que la Secretaría ha iniciado un examen horizontal de las mejoras que se podrían introducir en la esfera de la traducción, impresión y distribución de documentos, así como en la organización de las reuniones y la interpretación, a fin de lograr las economías presupuestarias acordadas con los Miembros a finales del año pasado.  Informaré al Consejo en su reunión de julio sobre los progresos que se hayan hecho en la aplicación de la Decisión.

jueves, 7 de junio de 2012

APRUEBAN LEY PARA QUE MINCETUR ADMINISTRE OFICINAS COMERCIALES DEL PERÚ EN EL EXTERIOR


En sesión del Pleno del Congreso
7 de Junio de 2012

APRUEBAN LEY PARA QUE MINCETUR ADMINISTRE OFICINAS COMERCIALES DEL PERÚ EN EL EXTERIOR

El Pleno del Congreso aprobó, por unanimidad, el proyecto de ley que otorga al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) la competencia de dictar y administrar las políticas de las oficinas comerciales del Perú en el exterior, así como de designar a los consejeros y agregados  económicos comerciales.

La norma modifica varios artículos de las leyes de organización y funciones del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y del Ministerio de Relaciones Exteriores para precisar las competencias de ambos  portafolios en el funcionamiento de las oficinas comerciales, con el objeto de fomentar el desarrollo de las exportaciones, del turismo y la artesanía en términos de eficiencia y competitividad.

Se señala que la selección de los consejeros y agregados económicos comerciales se realizará por concurso público a cargo del MINCETUR, los cuales serán acreditados por el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Se dispone que el Ministerio de Relaciones Exteriores trasferirá al MINCETUR las oficinas comerciales del Perú en el exterior, que incluye el personal, los recursos financieros y el acervo documentario en un plazo de 30 días.

Sustentaron la propuesta los presidentes de las comisiones de Relaciones Exteriores, Rogelio Canches Guzmán (NGP), y de Comercio Exterior, Luciana León Romero (CP). 

Intervinieron para plantear sus aportes los congresistas Luis Iberico Núñez (APGC), Luis Galarreta Velarde (APGC), Martín Belaunde Moreyra (SN), Carlos Bruce Montes de Oca (CP), Javier Velásquez Quesquén (CP), Yonhy Lescano Ancieta (AP), Martha Chávez Cossío (GPF), Mauricio Mulder Bedoya (CP), Johnny Cárdenas Cerrón (NGP), Rubén Condori Cusi (NGP) y Vicente Zeballos Salinas (SN).

La norma fue aprobada con 98 votos a favor y fue exonerada del trámite de la segunda votación.

SERVICIO DE NOTICIAS
OFICINA DE COMUNICACIONES DEL CONGRESO

martes, 5 de junio de 2012

OMC - Lamy - Proteccionismo


OMC - Lamy - Proteccionismo
30 de mayo de 2012

Lamy advierte sobre el proteccionismo

En un discurso pronunciado el 30 de mayo de 2012 en Bangkok ante la Cámara de Comercio de Tailandia, el Director General, Pascal Lamy, dijo lo siguiente: “El proteccionismo es como el colesterol: la lenta acumulación, desde 2008, de medidas restrictivas del comercio —que hoy en día abarcan casi el 3 por ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por ciento del comercio del G-20— puede provocar una obstrucción de las corrientes comerciales.” El Director General dijo lo siguiente:

Señoras y señores:

Es un verdadero placer estar hoy con ustedes y compartir algunas opiniones sobre el estado del comercio internacional y los desafíos a que hacen frente la economía mundial y la OMC.
Las empresas -grandes y pequeñas- son las que impulsan el comercio internacional y para ellas se forjan las normas de la OMC. Así pues, es importante que compartan con nosotros sus esperanzas, sus preocupaciones y las expectativas que ponen en la OMC.
Comenzaré presentándoles un panorama del comercio mundial. Toda una serie de conmociones posteriores a 2008 -la deuda de la crisis europea, la agitación en los países árabes, el terremoto y el tsunami en el Japón y, por supuesto, las inundaciones que sufrió este país a finales del año pasado- han causado una contracción del comercio en 2011, que ha registrado una tasa de crecimiento del 5 por ciento, en comparación con un promedio del 6 por ciento en los últimos 15 años. Las previsiones para 2012 son incluso más moderadas. Se prevé que el comercio mundial crezca más lentamente que en el pasado:  menos del 4 por ciento en volumen este año.
Esta desaceleración es consecuencia principalmente del lento crecimiento de las economías avanzadas, en particular de la zona euro, que ha tenido repercusiones para las exportaciones de las economías emergentes y en desarrollo, en las que la contribución del comercio al crecimiento también disminuye.
En estas circunstancias, cabría preguntarse: ¿cuál es el valor añadido del sistema multilateral de comercio? ¿Y cuál es el papel que la OMC debe desempeñar en un contexto tan difícil?
Al supervisar las normas por las que se rige el comercio internacional, la OMC garantiza la apertura, la transparencia y la previsibilidad que ustedes necesitan para realizar negocios a través de las fronteras. En una economía mundial cada vez más globalizada e interrelacionada, un sistema comercial mundial basado en normas les asegura un entorno estable para que puedan llevar a cabo sus actividades. La OMC es, en gran medida, una garantía contra sorpresas desagradables.
Existe un consenso generalizado de que el sistema multilateral de comercio ha demostrado su utilidad en el contexto de la crisis financiera mundial más reciente. Y no es la primera vez que lo hace. La crisis financiera asiática de 1997 también puso a prueba la solidez y la integridad de las normas de la OMC y brindó a los gobiernos de la región un apoyo muy necesario frente a las exigencias proteccionistas de poderosos grupos de presión nacionales. Dicho de otro modo, la OMC, gracias a su función de vigilancia y supervisión, ha logrado mantener a raya las peores presiones proteccionistas y ha ayudado a los gobiernos a mantener abiertos los mercados. Pero no es el momento de darse por satisfechos. La crisis sigue con nosotros. Con unas tasas de desempleo que siguen siendo elevadas, no podemos permitir el resurgimiento del proteccionismo, que causaría un deterioro aún más grave del entorno económico actual.
No obstante, hemos sido testigos recientemente de algunos fenómenos preocupantes que figurarán en el informe que la OMC publicará a fines de esta semana. Hay puntos sombríos y otros que relucen. Pero los puntos relucientes pierden su brillo y los sombríos son cada vez más oscuros.
Un punto reluciente en esta región es la normalización progresiva del comercio entre la India y el Pakistán que han fomentado los dirigentes de ambos países.
Los puntos sombríos son, lamentablemente, más numerosos: el renacer de la retórica proteccionista, las declaraciones a favor de políticas de sustitución de las importaciones, medidas administrativas más o menos transparentes, concesiones fiscales, subvenciones, preferencias nacionales en la contratación pública.
El proteccionismo es como el colesterol: la lenta acumulación de medidas restrictivas del comercio desde 2008 -que ya abarcan casi el 3 por ciento del comercio mundial de mercancías, y casi el 4 por ciento del comercio del G-20- puede dar lugar a la obstrucción de las corrientes comerciales.
El panorama comercial mundial también está cambiando y es muy diferente del que era hace tan solo 15 años. Han aparecido nuevos protagonistas en el escenario mundial, como China, la India, el Brasil, Indonesia y muchos más.
Las economías asiáticas han contribuido especialmente a este desplazamiento del punto de equilibrio y se han convertido en motores del crecimiento económico; China ha superado a Alemania en 2009 como principal exportador mundial de mercancías.
La aparición de nuevos protagonistas ha obrado un cambio en las pautas del comercio. En los últimos 10 años, la participación de los países en desarrollo en las exportaciones mundiales de mercancías ha aumentado considerablemente, en unos 10 puntos porcentuales. Con el descenso del crecimiento de la demanda en los países desarrollados, las empresas buscan con ahínco nuevas oportunidades en los países en desarrollo. Lo mismo puede afirmarse en el caso de Tailandia, país cuyas exportaciones a los países desarrollados han aumentado a un ritmo más lento en comparación con las destinadas a otros países asiáticos y cuyo principal destino de exportación es ahora China y ya no los Estados Unidos.
A medida que los países en desarrollo se integran más en el comercio internacional, la importancia del comercio Sur-Sur aumenta con rapidez: hoy día, más de la mitad del comercio de los países en desarrollo es Sur-Sur. Los países en desarrollo también son ya, cada vez más, destinos principales de las exportaciones de los países menos adelantados (PMA). Actualmente China es el primer destino para las exportaciones de los PMA, por delante de los Estados Unidos y la UE, y la propia Tailandia es el quinto destino de las exportaciones de productos de los PMA.
En la Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Hong Kong en 2005, los Ministros se comprometieron a integrar a los PMA en el sistema multilateral de comercio y convinieron en que los países desarrollados Miembros, y los países en desarrollo Miembros que estuvieran en condiciones de hacerlo, otorgaran acceso a los mercados libre de derechos y de contingentes a los productos originarios de los PMA. Habida cuenta de la ya elevada proporción del comercio entre su país y los PMA, deseo alentar a Tailandia a que ofrezca una apertura más amplia del mercado a este grupo de países a través de la aplicación voluntaria de un régimen libre de derechos y de contingentes. Ello beneficiaría indudablemente a los PMA, pero también beneficiaría a la economía tailandesa, ya que las empresas de su país podrían acceder a más recursos a precios más bajos y aumentar aún más su competitividad.
Esto me lleva a otro aspecto del panorama comercial en evolución: la expansión de las cadenas de producción integradas a nivel mundial. Y en ningún otro lugar es más evidente este fenómeno que en la región de Asia. La mayoría de las economías asiáticas han podido adaptarse rápidamente a una evolución de la estructura de la demanda que exige que las empresas busquen para distintas fases de sus procesos de producción los mercados más eficientes en relación con los costos. El alto grado de complementariedad entre las economías de esta región ha constituido una base ideal para la ascensión de lo que se ha venido a denominar “Asia Industrial”, donde piezas y componentes circulan por redes de producción transfronterizas antes de ser montadas y exportadas para el consumo final. Esto ha brindado oportunidades de mercado a países con una base de exportación estrecha. Los productos ya no están “Fabricados en China” o “Fabricados en el Japón”; ahora, cada vez más productos están “Fabricados en el Mundo”.
Las economías están cada vez más interconectadas a través de cadenas de valor mundiales, lo que se hizo patente durante las inundaciones que sufrió su país en noviembre de 2011. La catástrofe causó la muerte de centenares de personas y dañó gravemente la infraestructura y la producción de Tailandia, haciéndose sentir en su economía. Pero el efecto de las inundaciones también se hizo sentir a nivel mundial, con su impacto en las cadenas de producción de todo el mundo, especialmente en el caso de los discos duros y los componentes de automóviles.
La adición de valor que se produce a lo largo de las cadenas de valor integradas internacionalmente tiene una serie de consecuencias para el diseño de las políticas comerciales generales. Pero también afecta a las políticas comerciales específicas y exige que ajustemos nuestro concepto del comercio.
Hoy día, la competitividad de una empresa no depende solo de su propia productividad, sino también de la competitividad de sus proveedores y del acceso a servicios y a infraestructuras eficientes, lo que supone que la competitividad en la esfera de las mercancías está vinculada más estrechamente a la competitividad en el sector de los servicios. También significa que las importaciones cuentan tanto como las exportaciones, en contra del antiguo mercantilismo, según el cual “las exportaciones son buenas y las importaciones son malas”. En este contexto, es evidente que las medidas proteccionistas -de cualquier forma que se encubran- encierran el potencial de causar un perjuicio incluso más grave que en el pasado.
Por último, dado que una proporción considerable del comercio internacional se compone de bienes intermedios y servicios, es importante que los encargados de las políticas comerciales examinen las condiciones que facilitan el buen funcionamiento de las transacciones transfronterizas. Las medidas de facilitación del comercio que reducen los trámites y racionalizan los procedimientos aduaneros tienen un gran valor sistémico para el buen funcionamiento de las cadenas de valor regionales y mundiales. El transporte, la logística y la conectividad regional también son importantes.
Tailandia, que es una economía sumamente orientada al mercado, ha realizado extraordinarios progresos en esta esfera:  ha adoptado procedimientos de importación sin papel y tiene la intención de adoptar un servicio de ventanilla única. Tailandia también goza de una red de infraestructura sólida y participa en programas de conectividad más amplios en la región. Sin embargo, la eficiencia de los procedimientos aduaneros y de la infraestructura de sus interlocutores comerciales también es importante para la competitividad de sus empresas. Por eso, la cooperación multilateral es importante. Por eso, un acuerdo de la OMC sobre la facilitación del comercio beneficiará evidentemente a todos los Miembros de la OMC. Por eso, una empresa, grande o pequeña, se beneficiará de un acuerdo sobre facilitación del comercio en el marco de la OMC.
La expansión de las cadenas de valor mundiales se ha visto favorecida por otro fenómeno importante: los adelantos de las tecnologías de la información. A mediados de mayo, la OMC celebró el 15º aniversario del Acuerdo sobre Tecnología de la Información y reflexionó acerca de la forma en que la eliminación de los aranceles en el sector de la TI ha desempeñado un papel de vital importancia para estimular la innovación, proporcionar un acceso asequible a las tecnologías y contribuir al funcionamiento de otros sectores de la economía.
Con una cobertura del 97 por ciento del comercio mundial de productos de TI y 74 participantes, entre ellos Tailandia, el Acuerdo demuestra que la liberalización del comercio puede generar resultados beneficiosos para todos y servir de trampolín del crecimiento. Deseo elogiar a Tailandia por su participación activa en esta esfera y confío en que Tailandia apoye una nueva ampliación del Acuerdo sobre Tecnología de la Información.
Las nuevas tendencias del comercio internacional ponen de manifiesto que, pese a la desaceleración económica mundial, el comercio sigue siendo un sector vibrante que ofrece numerosas oportunidades de crecimiento, creación de empleo y reducción de la pobreza. Esas oportunidades están ahí, pero las empresas, especialmente las PYME, tienen dificultades para aprovecharlas. Por ello, la pregunta es cómo podemos ayudarlas. Parte de la respuesta se halla en la disponibilidad y asequibilidad de la financiación para el comercio. Como he dicho en diversas ocasiones, la financiación del comercio es el aceite que hace girar las ruedas del comercio mundial. Es una de las formas más seguras de financiación, y tiene la ventaja de promover directamente el desarrollo a través del comercio.
Lamentablemente, la crisis financiera ha tenido efectos desfavorables en la disponibilidad y el costo de la financiación del comercio, especialmente para las pequeñas empresas. Pese a la reaparición de la liquidez, el problema sigue siendo la aversión al riesgo. Es importante que se adopten medidas para facilitar el acceso de las PYME al crédito, de manera que puedan ser los motores del saneamiento económico. Para lograr progresos en esta esfera, dependemos mucho de la cooperación multilateral, en particular mediante la intervención de los bancos regionales de desarrollo -en esta región, el Banco Asiático de Desarrollo- y la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, cuyas intervenciones para paliar las deficiencias del mercado en materia de financiación del comercio son dignas de elogio.
Por lo que atañe a la OMC, podemos contribuir también a la estabilidad económica actualizando el acervo de normas de la Organización. En 2001, los Miembros de la OMC iniciaron una ronda de negociaciones para revisar las normas de la OMC y lograr que reflejaran la realidad del comercio internacional. Hoy, pese a que las negociaciones se encuentran en un punto muerto, los Miembros siguen reconociendo la necesidad de un ímpetu renovado en la cooperación multilateral. Para encontrar un nuevo impulso, han decidido estudiar nuevos enfoques de negociación que puedan despejar el camino hacia los resultados, empezando por las esferas de negociación que pueden estar maduras para una conclusión temprana.
Aunque no formaba parte de las negociaciones de Doha, en diciembre de 2011 se realizó una contribución importante al comercio internacional, cuando un grupo de Miembros de la OMC llegó a un consenso para revisar el Acuerdo Plurilateral sobre Contratación Pública. El resultado de esta labor supondrá una competencia mayor y más transparente en los procesos de contratación pública de las 42 partes en el Acuerdo y considerables beneficios en cuanto a oportunidades de acceso a los mercados para las empresas, que se calculan en unos 100.000 millones de dólares al año. Al promover mejores disciplinas y más transparencia en la adjudicación de contratos públicos, el Acuerdo de la OMC aporta beneficios económicos y sistémicos importantes, ya que ayuda a asegurar la buena gobernanza y un uso más eficiente de los recursos públicos. También supone un estímulo económico por sus repercusiones en muchos sectores de la economía, incluidos los proveedores de infraestructura, transporte público y otros servicios públicos.
Es probable que la adhesión de nuevos Miembros al Acuerdo aumente los beneficios que el nuevo acuerdo puede aportar. Algunos países, entre ellos China, se encuentran actualmente en proceso de adhesión, y deseo aprovechar esta oportunidad para alentar a Tailandia a que pase a ser observador en el Comité de Contratación Pública a fin de familiarizarse con su labor y las oportunidades que el Acuerdo ofrece.
Los hechos que acabo de exponer, así como otras cuestiones que exigen ya la atención de la OMC ‑como el cambio climático, la seguridad alimentaria (incluida la delicada cuestión de las restricciones a la exportación de alimentos) y el comercio y la inversión- generan nuevos retos y nuevas oportunidades, no solo para la OMC, sino también para los agentes económicos de todo el mundo. Creo que es importante analizar y comprender mejor estas nuevas tendencias, Por esa razón, a principios de este año convoqué un “Grupo de Reflexión de la OMC sobre el Futuro del Comercio” para analizar los factores que impulsan el comercio de hoy y del futuro y reconsiderar lo que significa la apertura del comercio en el siglo XXI. La participación del sector empresarial aportará al Grupo la experiencia y la contribución práctica que solo los verdaderos comerciantes pueden proporcionar. Por este motivo, les ruego que me transmitan sus opiniones y que participen en la modelación y la orientación del sistema multilateral de comercio en el futuro.
Espero con interés oír sus opiniones sobre el comercio internacional y la OMC.
Gracias por su atención.