lunes, 17 de diciembre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
sábado, 13 de octubre de 2012
lunes, 8 de octubre de 2012
jueves, 4 de octubre de 2012
miércoles, 3 de octubre de 2012
sábado, 22 de septiembre de 2012
viernes, 21 de septiembre de 2012
miércoles, 19 de septiembre de 2012
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Perú impulsa protección de conocimientos tradicionales y biodiversidad en Foro APEC
MINCETUR: Noticia No. 119 - 2012
Perú impulsa protección de conocimientos tradicionales y biodiversidad en Foro APEC
• Ministro Silva Martinot informó en el Foro Asia-Pacífico la creación de un Centro de Protección y Promoción de los Conocimientos Tradicionales y Recursos Genéticos en nuestro país.
Vladivostok (Rusia), 7 de setiembre 2012.-
Como parte de sus actividades en la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), el ministro de Comercio Exterior y Turismo, José Luis Silva Martinot, asistió a la Reunión Anual Ministerial de APEC, realizada en Vladivostok (este de Rusia).
El ministro Silva Martinot precisó que durante la reunión se discutieron temas importantes como la seguridad alimentaria, la integración económica regional, la eficiencia de las cadenas logísticas de suministro y el fomento a la innovación en la región. Asimismo, se evaluaron los resultados logrados durante el año de trabajo en APEC y saludó los esfuerzos realizados en las actividades de cooperación y fortalecimiento de capacidades en temas comerciales y económicos.
De igual forma, resaltó la importancia del comercio internacional en la región, el apoyo al sistema multilateral del comercio y sobre todo la necesidad de fortalecer los mecanismos internos de protección a los conocimientos tradicionales y la biodiversidad.
En este sentido, el titular del MINCETUR dio a conocer a los 21 miembros del Foro APEC la creación de un Centro de Protección y Promoción de los Conocimientos Tradicionales y Recursos Genéticos en el Perú, con el apoyo de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI).
“Invitamos a las economías de la región, especialmente a aquellas clasificadas como megadiversas, a unirse en los esfuerzos de protección de la biodiversidad animal y vegetal para conservar así los recursos únicos con los que cuenta la región Asia-Pacífico”, dijo Silva Martinot.
También los convocó a participar activamente en las actividades que realice el Centro de Protección, que funcionará en Lima a principios de 2013, de manera que se fortalezcan los conocimientos y capacidades de los funcionarios del Foro en este fundamental tema. “En el mundo hay 17 países megadiversos, de ellos 9 son miembros de APEC. A todos nos interesa la seguridad alimentaria, nuevas curas de enfermedades o evitar el calentamiento global, y la biodiversidad puede ofrecer muchas respuestas a ello”, recalcó el ministro.
Como se sabe, el Perú es el único país con una Comisión contra la Biopiratería en el mundo y además ha logrado el reconocimiento de los conocimientos tradicionales en todos sus acuerdos comerciales.
jueves, 2 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
martes, 31 de julio de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
OMC - Lamy - Multilaterelismo
Lamy: “El multilateralismo se halla en una encrucijada”
OMC, 26 de junio de 2012
“El multilateralismo se halla en una encrucijada. O avanza basándose
en valores comunes y una mayor cooperación, o asistiremos a un retroceso del
multilateralismo del que saldremos perdiendo. Sin cooperación mundial en
materia de finanzas, seguridad, comercio, medio ambiente y reducción de la
pobreza, seguirá habiendo un peligro real de división, confrontación y guerra”,
dijo el Director General, Pascal Lamy, en un discurso pronunciado el 26 de
junio de 2012 en la Humboldt-Viadrina School of Governance, en Berlín. El
Director General dijo lo siguiente:
Distinguidos invitados,
Señoras y señores:
Es motivo de gran satisfacción para mí esta oportunidad de tratar en
la Escuela de Gobernanza Humboldt-Viadrina una cuestión fundamental para la
gestión de la interdependencia en el mundo actual, a saber: ¿está el multilateralismo en crisis?
Es una pregunta muy válida en relación con el medio ambiente y la
sostenibilidad, como hemos visto recientemente en la Cumbre Rio+20, y es al
mismo tiempo importante en lo que respecta al comercio y otras cuestiones
económicas. La Cumbre del G-20 reunida
en Los Cabos (México) se centró precisamente en mejorar nuestra respuesta
colectiva a las actuales perturbaciones económicas. Es también una de las cuestiones
fundamentales en la situación imperante en la Unión Europea.
No me cabe duda de que nuestro debate de hoy aportará ideas
interesantes para nuestras próximas deliberaciones de este año.
Antes de ocuparme específicamente de los retos que afronta el
multilateralismo en la actual arquitectura internacional, quiero describir
brevemente el entorno económico en el que operamos.
Han pasado más de tres años desde el comienzo de la crisis de
2008-2009, y la economía mundial sigue muy frágil. El crecimiento mundial se mantiene por debajo
de su potencial. Las proyecciones de la
OMC indican que el crecimiento del comercio mundial seguirá perdiendo impulso
este año y bajará del 5 por ciento que alcanzó en 2011 al 3,7 por ciento. Los economistas de la OMC creen además que
existe todavía el peligro de que esa situación empeore aún más. El desempleo sigue estando a un nivel
inaceptable en muchas de nuestras sociedades.
Es incluso posible que se pierdan muchos de los logros alcanzados en los
últimos 10 años en la reducción de la pobreza.
El impacto de la crisis se siente no solo en los países desarrollados
sino también en el mundo en desarrollo.
La contribución de los países emergentes y en desarrollo al crecimiento
del comercio está disminuyendo. Se prevé
que la dinámica economía china crezca más lentamente en 2012. En la India, el crecimiento se está
desacelerando. Están disminuyendo las
exportaciones de muchos países pobres a sus principales mercados, la Unión
Europea y los Estados Unidos.
El lento ritmo de la recuperación económica hace temer que un goteo
constante de medidas comerciales restrictivas pueda socavar poco a poco los
beneficios de la apertura del comercio.
Aunque hasta el momento la OMC ha evitado el nacionalismo económico en
gran escala, tenemos que redoblar nuestra vigilancia en este frente. La historia nos enseña que las presiones
proteccionistas persistirán mientras las tasas de desempleo sigan siendo
inaceptables. Y la historia reciente nos
enseña también que el proteccionismo no protege. Dado que las exportaciones de un país son las
importaciones de otro, el proteccionismo sólo conduciría una espiral
descendente para todos: los que pierden
y los que dejan de ganar.
Aunque la crisis sigue siendo una amenaza, el mundo no ha permanecido
estático. Han surgido nuevos agentes
económicos y nuevas modalidades comerciales que han cambiado profundamente la
naturaleza del comercio y la interdependencia económica en general. El mapa mundial de las emisiones de gases de
efecto invernadero ha cambiado significativamente. La internacionalización de los procesos de
producción ha creado una mayor dependencia.
En los últimos 10 años, las economías en desarrollo y las economías
emergentes han pasado de representar una tercera parte a la mitad del PIB
mundial. El valor del comercio Sur-Sur
ha pasado del 10 al 40 por ciento del comercio total. La participación de los países en desarrollo
en las exportaciones mundiales ha pasado del 33 al 43 por ciento en los últimos
10 años, y las exportaciones de China han crecido a un asombroso ritmo de 20
por ciento anual. En las inversiones
extranjeras directas se observan cambios de composición similares. Aunque en el último decenio las entradas de
IED se han estancado a escala mundial, la participación de los países
emergentes y los países en desarrollo ha aumentado de cerca del 20 por ciento a
más del 50 por ciento.
La estructura del comercio mundial también está cambiando de forma
rápida y profunda. No hace aún mucho
tiempo se decía que un producto estaba “fabricado en China”, o “fabricado en
Alemania”. Actualmente, con la expansión
de las cadenas de valor mundiales, la mayoría de los productos se montan con
insumos procedentes de muchos países. En
otras palabras, los productos están ahora “fabricados en el mundo”. Con una tasa de crecimiento anual del 6 por
ciento, el comercio de bienes intermedios constituye hoy cerca del 60 por
ciento del comercio total de mercancías y ha pasado a ser el sector más
dinámico del comercio internacional.
También es importante el hecho de que ese comercio tiene lugar en
sectores de alta tecnología que generan empleos bien remunerados.
Es evidente que esa expansión de las cadenas de valor mundiales afecta
a las políticas comerciales y a la política propiamente, y exige una nueva
forma de explicar y concebir el comercio.
Si una parte considerable del comercio consiste en bienes intermedios,
la importancia de que los países mantengan abiertos sus mercados es aún mayor.
Una consecuencia importante de la integración de las redes de
producción es que las importaciones tienen la misma importancia que las
exportaciones y que ambas contribuyen a la creación de empleo y al
crecimiento. El valor añadido a lo largo
de las cadenas de producción mundiales nos obliga a reconsiderar la forma en
que medimos el comercio y nos obliga también a reflexionar sobre la utilidad de
interpretar, como se ha hecho tradicionalmente, las balanzas comerciales
bilaterales, que en esta nueva estructura tienen mucha menos importancia, al
menos para la adopción de políticas y medidas.
El mapa mundial de las emisiones de gases de efecto invernadero
también ha cambiado, y ya no se parece en lo más mínimo al que existía. Las emisiones del mundo en desarrollo están
aumentando rápidamente, y se cree que las de China son iguales o incluso ya
superiores a las de los Estados Unidos.
La Agencia Internacional de la Energía nos informa de que, aunque los
países de la OCDE redujeran sus emisiones a cero, el mundo probablemente
seguiría sin cumplir el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a 2 grados
Celsius que la comunidad internacional está tratando de alcanzar. En un mundo que cambia tan rápidamente, la
cooperación internacional es esencial para hacer frente al cambio climático.
Lo mismo puede decirse de la cooperación macroeconómica. Como las sucesivas reuniones del G-20 han
demostrado, ya se trate de políticas monetarias, fiscales, de divisas, de lucha
contra los paraísos fiscales o de regulación de las actividades financieras,
para ir por el buen camino se requiere la cooperación de todo el mundo.
Sin embargo, aunque han surgido nuevas tendencias económicas y
políticas, las normas que rigen el comercio internacional no han seguido el
ritmo de esos cambios. Vivimos en efecto
en gran medida con las normas mundiales que se crearon en la década de 1990,
que fue el último período de gobernanza mundial activa.
En 2001 los gobiernos iniciaron una nueva ronda de negociaciones
comerciales multilaterales, reconociendo así la necesidad de que esas normas
reflejaran mejor los rápidos cambios que estaban teniendo lugar en el
comercio. Al cabo de más de 10 años,
pese a tenaces negociaciones, los Ministros admitieron el pasado mes de
diciembre que la Ronda de Doha, en su configuración actual, está estancada.
Lo mismo puede decirse con respecto al cambio climático y, de manera
más general, a la cooperación en cuestiones de sostenibilidad. La Cumbre de Rio de 1992 marcó un punto
álgido en la cooperación mundial al dar lugar a nuevas convenciones sobre el
cambio climático, la biodiversidad y la desertificación. Veinte años después, la familia de las
Naciones Unidas reunida en Rio la semana pasada encontró difícil apuntar logros
concretos en lo que algunos han llamado la Cumbre Rio+20.
Unos días antes, reconociendo la necesidad de confianza y seguridad de
los mercados, la Cumbre del G-20 reunida en Los Cabos hizo esfuerzos decididos
por enviar un mensaje común en forma de medidas concertadas para abordar los
retos del crecimiento, la consolidación fiscal y la regulación financiera,
entre otras cosas. Pero lo más que puede
decirse es que los progresos son lentos y que sigue siendo necesaria una mayor
precisión, empezando por la zona euro.
De hecho, las dificultades que se observan en la UE son un reflejo de
los problemas del sistema multilateral, porque Europa sigue siendo un
microcosmos del mundo. La gobernanza
mundial -el marco jurídico e institucional para administrar una
interdependencia y una interconexión mundiales cada vez mayores- se asienta,
como el edificio de la Unión Europea, en un delicado equilibrio entre
disciplinas, solidaridad y legitimidad.
Y aunque la profundidad de la integración es menor al nivel mundial, los
mecanismos y la dinámica de ese equilibrio no son diferentes.
Permítanme poner dos ejemplos.
El primero se basa en mi propia experiencia en la Ronda de Doha de
negociaciones comerciales; el segundo
guarda relación con las medidas multilaterales para abordar el cambio
climático.
El GATT, que fue el antecesor de la OMC, se basó en el concepto del
“trato especial y diferenciado” para los países en desarrollo. En términos generales, ese concepto implicaba
que los países desarrollados se comprometían a abrir sus mercados, pero no se
esperaba de los países en desarrollo que lo hicieran en la misma medida. Ese arreglo era reflejo del equilibrio entre
disciplinas, solidaridad y legitimidad en el sistema multilateral de comercio
anterior a la OMC.
Sin embargo, en los últimos años la tasa de crecimiento de algunos
países en desarrollo ha producido un gran cambio en la economía mundial y ha desequilibrado
el sistema de comercio. Para algunos,
las economías emergentes han alcanzado un nivel de desarrollo que justifica una
mayor reciprocidad en las obligaciones, mientras que para otros la diferencia
de ingresos con respecto a los países avanzados hace que la imposición de las
mismas disciplinas resulte injusta. La
incapacidad de encontrar un nuevo equilibrio en el sistema multilateral de
comercio ha hecho que sea hasta ahora imposible concluir la Ronda de Doha.
Al tratar de alcanzar un acuerdo sustantivo para una respuesta mundial
al cambio climático se afrontan dificultades similares en muchos aspectos. En la Declaración de Rio, suscrita en la
Cumbre de la Tierra de 1992, se reconoció que, aunque todos los países tienen
la responsabilidad de hacer frente al cambio climático, no todos han
contribuido en la misma medida a causar el problema, ni cuentan con los mismos
medios para combatirlo.
El principio de las “responsabilidades comunes pero diferenciadas” se
introdujo en el Protocolo de Kyoto de 1997, por el que se establecieron
compromisos específicos y vinculantes de reducción de las emisiones para los
países desarrollados. Los países en desarrollo
no asumieron ningún compromiso vinculante.
El reto que afrontan actualmente los negociadores sobre el cambio
climático es llegar a un acuerdo sobre una respuesta multilateral al cambio
climático cuando expire el primer período de compromiso del Protocolo de Kyoto,
en un mundo en que el crecimiento de los países en desarrollo ha superado al de
los países desarrollados.
En los dos últimos años ha surgido una actitud preocupante en relación
con el multilateralismo. En marcado
contraste con las exhortaciones a una coherencia mayor y más profunda de las
normas internacionales que predominaron en los titulares al estallar la crisis
financiera mundial en 2008, la cooperación internacional se ha visto reducida a
una situación cada vez más precaria.
Los que observan con cinismo las relaciones internacionales dirían
que, en los últimos 10 años, en el esfuerzo internacional por forjar acuerdos
jurídicamente vinculantes no ha cesado de reducirse el umbral de expectativas,
hasta el punto de que convenir en seguir hablando se considera un resultado
satisfactorio.
Con arreglo a ese criterio, el hecho de que las conversaciones sobre
el cambio climático celebradas el pasado año en Sudáfrica, la Octava
Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Ginebra, la reciente
Decimotercera Conferencia de la UNCTAD, la Cumbre del G-20 de México y la
Cumbre de Rio+20 no acabaran en una agria disputa puede considerarse un
importante logro para el multilateralismo.
A mi juicio, en esa actitud cínica no se tienen en cuenta las lecciones
fundamentales sobre cooperación internacional que aprendimos en el siglo
pasado, y se pasa por alto el hecho de que para la mayoría de los países, el
aumento del multilateralismo y de la cooperación internacional sigue siendo la
única forma sostenible de avanzar.
Es indudable que los cambios de los últimos años imponen una
reconfiguración, un reexamen y un ajuste de la cooperación multilateral tal
como la hemos conocido hasta ahora, incluso en la OMC. La proliferación de diferentes coaliciones y grupos
informales de países y de la sociedad civil, como el G-8+, el G-8+5, el G-20,
el B-20 y el L-20, por nombrar sólo algunos, es síntoma de que las relaciones
internacionales están actualmente en constante evolución.
Sin embargo, creo que la eficacia de esos grupos dependerá de que sean
suficientemente representativos para hacer frente a los retos cada vez más
complejos que tenemos ante nosotros. No
se puede construir una economía mundial estable sin incluir en el proceso de
adopción de decisiones a todos los sectores interesados. Es necesario ajustar la arquitectura de la
gobernanza mundial, y asegurar que las instituciones internacionales que la
representan sean más inclusivas y ágiles para lograr así una cooperación
multilateral mejor y más coherente.
Creo por sobre todo que mientras la crisis siga afectando gravemente a
los sistemas nacionales será muy difícil lograr un multilateralismo
profundo. De hecho, en un concierto
internacional que sigue siendo westfaliano, un sistema multilateral sólido requiere
ante todo sistemas nacionales sólidos, ya que la clave del consenso sigue
residiendo en el interior del Estado nación.
En contra de lo que suele creerse, los acuerdos internacionales
necesitan un fuerte impulso político en el seno de los países que los
firman. Requieren un firme liderazgo
político porque dependen de la capacidad de asegurar la opinión pública
nacional. Se trata de fraguar soluciones
que benefician a unos, pero perjudican a otros.
Y así seguirá siendo mientras la legitimidad de los sistemas nacionales
sea débil en comparación con la de los sistemas nacionales.
Esta situación es peligrosa, porque existe el peligro de caer en un
círculo vicioso: para salir antes de la
crisis es preciso un firme liderazgo que haga posible forjar los acuerdos de
cooperación internacional necesarios.
Pero el descontento generado por las dificultades económicas y sociales
merma la legitimidad de los gobiernos, y se reduce así la capacidad de actuar
conjuntamente, lo que, a su vez, prolonga la crisis hasta caer en el síndrome
de “demasiado poco y demasiado tarde”.
Esta es, en gran medida, la situación en que se encuentra actualmente
Europa.
Creo que el multilateralismo se halla en una encrucijada. O avanza basándose en valores comunes y una
mayor cooperación, o asistiremos a un retroceso del multilateralismo del que
saldremos perdiendo. Sin cooperación
mundial en materia de finanzas, seguridad, comercio, medio ambiente y reducción
de la pobreza, seguirá habiendo un peligro real de división, confrontación y
guerra. No bastará con esperar a que
lleguen tiempos mejores. Ponernos de
acuerdo en no hacer nada equivaldría simplemente a ponernos de acuerdo en
aumentar nuestro sufrimiento. Tenemos
que ser más audaces para hacer frente juntos a peligros cada vez más graves.
Muchas gracias.
domingo, 1 de julio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
viernes, 22 de junio de 2012
domingo, 17 de junio de 2012
sábado, 16 de junio de 2012
martes, 12 de junio de 2012
OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”.
OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”, dice Lamy a los Embajadores ante la OMC
7 de Junio de 2012
Por primera vez desde que la OMC comenzó a vigilar la
reacción proteccionista a la crisis financiera en 2008, la magnitud de las
restricciones del comercio es motivo de “gran preocupación”, dijo el Director
General, Pascal Lamy, a los Jefes de las delegaciones ante la OMC en una reunión
informal el 7 de junio de 2012. Asimismo, Lamy rindió informe sobre las últimas
novedades en las negociaciones de la Ronda de Doha. El Director General dijo lo
siguiente:
Desde la reunión de mayo del Consejo General, he celebrado consultas con los
Miembros en varias ocasiones, en particular durante la reunión ministerial de la
OCDE, en mis recientes visitas a Tailandia y China, donde asistí a la mesa
redonda sobre la adhesión de los PMA y al Foro Mundial sobre Servicios, y esta
semana en Kazán (Rusia), donde he celebrado varias consultas bilaterales en el
marco de las reuniones de los Ministros de Comercio del APEC.
El mensaje central que se me ha transmitido es que, dado el brusco deterioro
de las perspectivas económicas y comerciales mundiales, 2012 no puede ser un año
perdido y que es importante avanzar en todo el espectro de actividades de la
OMC
Quisiera referirme en primer lugar a la reciente publicación de
nuestro informe de vigilancia sobre las medidas de comercio e inversión
adoptadas en esta crisis, lo que solemos hacer antes de la reunión del G-20
[en México,
18–19 de junio de 2012]. En breve se les enviará a todos ustedes un informe
de las medidas adoptadas por todos los Miembros.
Por primera vez desde 2008 este informe es alarmante. En los últimos siete
meses no ha dejado de aumentar el número de nuevas medidas que restringen o
pueden restringir el comercio, algo todavía más grave si tenemos en cuenta la
relativa lentitud con que se retiran las medidas existentes.
La acumulación de estas restricciones al comercio se ha convertido en motivo
de gran preocupación. Se estima que las medidas restrictivas aplicadas desde
octubre de 2008, excluidas las que ya se han suprimido, abarcan casi el 3 por
ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por ciento del comercio
del G-20.
Esta situación viene a sumarse a los riesgos de empeoramiento de la economía
mundial y a un contexto global actualmente volátil.
En una situación tan grave, es importante que redoblemos, de forma colectiva
y con urgencia, nuestros esfuerzos por fortalecer la cooperación multilateral a
fin de encontrar soluciones globales a las dificultades y los riesgos económicos
actuales, y que evitemos situaciones que puedan causar más tensiones sobre el
comercio y las inversiones. Esto será parte del mensaje que transmitiré a los
dirigentes en la próxima Cumbre del G-20 el 18 de junio.
Espero que todos los Miembros puedan cumplir el
compromiso contraído por los Ministros en la Octava Conferencia Ministerial
de mantener los mercados abiertos y resistir al proteccionismo en todas sus
formas. También tenemos que estar atentos y empezar a pensar en maneras
creativas de aumentar nuestra transparencia multilateral y mejorar el examen por
homólogos. En consecuencia, insto a todos los Miembros a que participen en las
consultas que emprenderá el Presidente del OEPC [Órgano de Examen de las Políticas
Comerciales] para mejorar el examen por homólogos en la OMC de los informes
de vigilancia elaborados por la Secretaría.
Otro mensaje que transmitiré en la próxima Cumbre del G-20 es la importancia
de asegurar la disponibilidad y asequibilidad de la financiación del comercio.
El Grupo
de Expertos sobre Financiación del Comercio así como los participantes en el
taller sobre la Ayuda para el Comercio y la financiación del comercio que tuvo
lugar el 15 de mayo hicieron hincapié en la importancia de que las
instituciones multilaterales de desarrollo siguieran contribuyendo a la
financiación del comercio, dada la dimensión de desarrollo de sus programas. La
persistencia de un déficit de financiación en el mercado para los países pobres
exige una participación a largo plazo de los poderes públicos, sin la cual las
medidas para luchar contra la crisis serían inútiles. En cuanto a las
cuestiones reglamentarias, había consenso en que sería útil continuar dialogando
con el Comité de Basilea sobre los elementos del marco reglamentario de Basilea
III. Por último, sería conveniente que se alentara la recopilación de datos
sobre la financiación del comercio por los sectores público y privadoEn la mesa
redonda sobre la adhesión de los PMA que tuvo lugar la semana pasada en Beijing
se insistió en la importancia de que las directrices
sobre la adhesión de los PMA se completaran como muy tarde en julio. Creo
realmente que con ello aumentaría la confianza en la capacidad de los Miembros
para atender las necesidades específicas de los PMA. En esa mesa redonda
también se concluyó el último acuerdo bilateral pendiente para la adhesión de
Lao a la OMC. Ahora hay que intensificar los esfuerzos por concluir las
etapas que quedan para que Yemen se adhiera a la
Organización.
En cuanto al PDD [las negociaciones del Programa de
Doha para el Desarrollo] y la puesta en práctica de las conclusiones de la
Octava Conferencia Ministerial, todos los Presidentes han estado consultando con
los Miembros en sus respectivos ámbitos. Me referiré ahora a aquéllos en que se
han venido realizando trabajos técnicos desde nuestra última reunión.
Por lo que respecta a la facilitación del comercio,
las negociaciones a nivel técnico avanzan de forma constructiva en consonancia
con el programa de trabajo acordado en el Grupo de Negociación en enero. Esta
semana tenemos el último bloque de negociaciones dirigidas por los
facilitadores, y varios funcionarios de las capitales se encuentran en la ciudad
para celebrar consultas informales sobre partes del texto en las que a su juicio
es posible hacer progresos que se presentarían después al Grupo de Negociación a
través del proceso dirigido por los facilitadores. A finales de este mes tendrá
lugar otro bloque de negociaciones dirigidas por los facilitadores para preparar
la próxima reunión del Grupo de Negociación, que se celebrará en julio, así como
la 13ª revisión del proyecto de acuerdo.
Al mismo tiempo, se han hecho sugerencias sobre la posibilidad de poner en
marcha otro programa de evaluación de las necesidades para los países en
desarrollo y los PMA. Es evidente que el Grupo de Negociación tendrá que
reflexionar al respecto antes de adoptar una decisión, pero ello podría
contribuir a introducir de manera concreta en la ecuación el elemento de los
recursos necesarios para la aplicación, y podría también servir de base para
lograr en el nuevo acuerdo la correspondencia, esencial entre las disposiciones
sobre trato especial y diferenciado y los compromisos en materia de facilitación
del comercio.
En resumen, se están realizando progresos, tal vez no tan rápidamente como
algunos desearían pero, dado el carácter técnico de la labor y la importancia
que todos los Miembros conceden al método inclusivo y de acumulación progresiva
de las negociaciones, no hay atajos que podamos tomar.
En lo concerniente al trato
especial y diferenciado, el Presidente del CCD (Comité de Comercio y
Desarrollo) en Sesión Extraordinaria ha intensificado la labor y tiene la
intención de celebrar semanalmente consultas informales durante las seis semanas
que quedan hasta la pausa estival, centrándose
en las tres esferas convenidas por la Octava Conferencia Ministerial: el
mecanismo de vigilancia; las 28 propuestas de Cancún relativas a acuerdos
específicos; y las 6 propuestas relativas a acuerdos específicos. Esas
consultas informales se complementarán con la celebración de reuniones de
transparencia de participación abierta para hacer balance del trabajo realizado,
una de ellas en julio.
Por lo que se refiere al examen del Entendimiento sobre
Solución de Diferencias, la labor ha seguido avanzando, señal de que los
Miembros valoran y comprenden la importancia de la solución de diferencias para
el sistema. Desde que, comenzó el año, el grupo de negociación ha celebrado
cuatro semanas de negociaciones, incluida esta. Como resultado, está a punto de
finalizar la actual fase de los trabajos, y hay programada una nueva serie de
reuniones para mediados de julio. Como parte del trabajo en curso, un grupo de
países en desarrollo ha presentado recientemente un documento conceptual sobre
cuestiones que les interesan, lo que es un hecho positivo.
En cuanto a las demás cuestiones relacionadas con el PDD, el nivel de
actividad ha sido, cuanto menos, más bajo. Aunque, a mi juicio, centrar la
atención en determinadas esferas relacionadas con el desarrollo está en
consonancia con los resultados de la Octava Conferencia Ministerial, creo que ha
llegado el momento de que los Miembros también dediquen cierta atención a las
demás cuestiones, y espero que la reunión de hoy aclare en cierta medida cómo
hacerlo. Desde la Octava Conferencia Ministerial he oído hablar mucho de nuevas
ideas y de nuevos enfoques. Tal vez sea el momento de “pasar a la acción”.
Permítanme asimismo exponerles brevemente el mensaje que me propongo
transmitir en la próxima Conferencia Río +20.
Recalcaré, al igual que lo he hecho en el contexto de la seguridad alimentaria,
que la apertura del comercio es parte de la solución a nuestras dificultades
colectivas para lograr un desarrollo sostenible, y no parte del problema.
Naturalmente, en la reunión de julio del Consejo General informaré a los
Miembros de los contactos que haya mantenido.
Antes de concluir, deseo señalar a su atención dos cuestiones
presupuestarias. La primera se refiere a los retrasos en el pago de las
contribuciones de los Miembros al Fondo Fiduciario Global. Aunque el nivel
general de las promesas hechas hasta la fecha es satisfactorio, la capacidad de
la OMC para planificar y aplicar adecuadamente el programa de asistencia técnica
adoptado por los Miembros se ve negativamente afectada por los retrasos en el
pago de las contribuciones efectivas. Por consiguiente, quisiera instar a los
Miembros a que hagan todo cuanto esté a su alcance para asegurarse de que la
Secretaría reciba sus contribuciones cuanto antes.
Por último, en aras de la transparencia, deseo comunicarles que la Secretaría
ha iniciado un examen horizontal de las mejoras que se podrían introducir en la
esfera de la traducción, impresión y distribución de documentos, así como en la
organización de las reuniones y la interpretación, a fin de lograr las economías
presupuestarias acordadas con los Miembros a finales del año pasado. Informaré
al Consejo en su reunión de julio sobre los progresos que se hayan hecho en la
aplicación de la Decisión.
jueves, 7 de junio de 2012
APRUEBAN LEY PARA QUE MINCETUR ADMINISTRE OFICINAS COMERCIALES DEL PERÚ EN EL EXTERIOR
En sesión del Pleno del Congreso
7 de Junio de 2012
APRUEBAN LEY PARA QUE MINCETUR ADMINISTRE OFICINAS
COMERCIALES DEL PERÚ EN EL EXTERIOR
El Pleno del Congreso aprobó, por unanimidad, el
proyecto de ley que otorga al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo
(MINCETUR) la competencia de dictar y administrar las políticas de las oficinas
comerciales del Perú en el exterior, así como de designar a los consejeros y
agregados económicos comerciales.
La norma modifica varios artículos de las leyes de
organización y funciones del Ministerio de Comercio Exterior y Turismo y del
Ministerio de Relaciones Exteriores para precisar las competencias de ambos portafolios en el funcionamiento de las
oficinas comerciales, con el objeto de fomentar el desarrollo de las
exportaciones, del turismo y la artesanía en términos de eficiencia y
competitividad.
Se señala que la selección de los consejeros y
agregados económicos comerciales se realizará por concurso público a cargo del
MINCETUR, los cuales serán acreditados por el Ministerio de Relaciones
Exteriores.
Se dispone que el Ministerio de Relaciones
Exteriores trasferirá al MINCETUR las oficinas comerciales del Perú en el
exterior, que incluye el personal, los recursos financieros y el acervo
documentario en un plazo de 30 días.
Sustentaron la propuesta los presidentes de las
comisiones de Relaciones Exteriores, Rogelio Canches Guzmán (NGP), y de
Comercio Exterior, Luciana León Romero (CP).
Intervinieron para plantear sus aportes los
congresistas Luis Iberico Núñez (APGC), Luis Galarreta Velarde (APGC), Martín
Belaunde Moreyra (SN), Carlos Bruce Montes de Oca (CP), Javier Velásquez
Quesquén (CP), Yonhy Lescano Ancieta (AP), Martha Chávez Cossío (GPF), Mauricio
Mulder Bedoya (CP), Johnny Cárdenas Cerrón (NGP), Rubén Condori Cusi (NGP) y
Vicente Zeballos Salinas (SN).
La norma fue aprobada con 98 votos a favor y fue
exonerada del trámite de la segunda votación.
SERVICIO DE NOTICIAS
OFICINA DE COMUNICACIONES DEL CONGRESO
|
miércoles, 6 de junio de 2012
martes, 5 de junio de 2012
OMC - Lamy - Proteccionismo
OMC - Lamy - Proteccionismo
30 de mayo de 2012
Lamy advierte sobre el proteccionismo
En un discurso pronunciado el 30 de mayo de 2012 en
Bangkok ante la Cámara de Comercio de Tailandia, el Director General, Pascal
Lamy, dijo lo siguiente: “El proteccionismo es como el colesterol: la lenta
acumulación, desde 2008, de medidas restrictivas del comercio —que hoy en día
abarcan casi el 3 por ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por
ciento del comercio del G-20— puede provocar una obstrucción de las corrientes
comerciales.” El Director General dijo lo siguiente:
Señoras y señores:
Es un verdadero placer estar hoy con ustedes y compartir algunas opiniones
sobre el estado del comercio internacional y los desafíos a que hacen frente la
economía mundial y la OMC.
Las empresas -grandes y pequeñas- son las que impulsan el comercio
internacional y para ellas se forjan las normas de la OMC. Así pues, es
importante que compartan con nosotros sus esperanzas, sus preocupaciones y las
expectativas que ponen en la OMC.
Comenzaré presentándoles un panorama del comercio mundial. Toda una serie de
conmociones posteriores a 2008 -la deuda de la crisis europea, la agitación en
los países árabes, el terremoto y el tsunami en el Japón y, por supuesto, las
inundaciones que sufrió este país a finales del año pasado- han causado una
contracción del comercio en 2011, que ha registrado una tasa de crecimiento del
5 por ciento, en comparación con un promedio del 6 por ciento en los últimos
15 años. Las previsiones para 2012 son incluso más moderadas. Se prevé que el
comercio mundial crezca más lentamente que en el pasado: menos del 4 por ciento
en volumen este año.
Esta desaceleración es consecuencia principalmente del lento crecimiento de
las economías avanzadas, en particular de la zona euro, que ha tenido
repercusiones para las exportaciones de las economías emergentes y en
desarrollo, en las que la contribución del comercio al crecimiento también
disminuye.
En estas circunstancias, cabría preguntarse: ¿cuál es el valor añadido del
sistema multilateral de comercio? ¿Y cuál es el papel que la OMC debe desempeñar
en un contexto tan difícil?
Al supervisar las normas por las que se rige el comercio internacional, la
OMC garantiza la apertura, la transparencia y la previsibilidad que ustedes
necesitan para realizar negocios a través de las fronteras. En una economía
mundial cada vez más globalizada e interrelacionada, un sistema comercial
mundial basado en normas les asegura un entorno estable para que puedan llevar a
cabo sus actividades. La OMC es, en gran medida, una garantía contra sorpresas
desagradables.
Existe un consenso generalizado de que el sistema multilateral de comercio ha
demostrado su utilidad en el contexto de la crisis financiera mundial más
reciente. Y no es la primera vez que lo hace. La crisis financiera asiática de
1997 también puso a prueba la solidez y la integridad de las normas de la OMC y
brindó a los gobiernos de la región un apoyo muy necesario frente a las
exigencias proteccionistas de poderosos grupos de presión nacionales. Dicho de
otro modo, la OMC, gracias a su función de vigilancia y supervisión, ha logrado
mantener a raya las peores presiones proteccionistas y ha ayudado a los
gobiernos a mantener abiertos los mercados. Pero no es el momento de darse por
satisfechos. La crisis sigue con nosotros. Con unas tasas de desempleo que
siguen siendo elevadas, no podemos permitir el resurgimiento del proteccionismo,
que causaría un deterioro aún más grave del entorno económico actual.
No obstante, hemos sido testigos recientemente de algunos fenómenos
preocupantes que figurarán en el informe que la OMC publicará a fines de esta
semana. Hay puntos sombríos y otros que relucen. Pero los puntos relucientes
pierden su brillo y los sombríos son cada vez más oscuros.
Un punto reluciente en esta región es la normalización progresiva del
comercio entre la India y el Pakistán que han fomentado los dirigentes de ambos
países.
Los puntos sombríos son, lamentablemente, más numerosos: el renacer de la
retórica proteccionista, las declaraciones a favor de políticas de sustitución
de las importaciones, medidas administrativas más o menos transparentes,
concesiones fiscales, subvenciones, preferencias nacionales en la contratación
pública.
El proteccionismo es como el colesterol: la lenta acumulación de medidas
restrictivas del comercio desde 2008 -que ya abarcan casi el 3 por ciento del
comercio mundial de mercancías, y casi el 4 por ciento del comercio del G-20-
puede dar lugar a la obstrucción de las corrientes comerciales.
El panorama comercial mundial también está cambiando y es muy diferente del
que era hace tan solo 15 años. Han aparecido nuevos protagonistas en el
escenario mundial, como China, la India, el Brasil, Indonesia y muchos más.
Las economías asiáticas han contribuido especialmente a este desplazamiento
del punto de equilibrio y se han convertido en motores del crecimiento
económico; China ha superado a Alemania en 2009 como principal exportador
mundial de mercancías.
La aparición de nuevos protagonistas ha obrado un cambio en las pautas del
comercio. En los últimos 10 años, la participación de los países en desarrollo
en las exportaciones mundiales de mercancías ha aumentado considerablemente, en
unos 10 puntos porcentuales. Con el descenso del crecimiento de la demanda en
los países desarrollados, las empresas buscan con ahínco nuevas oportunidades en
los países en desarrollo. Lo mismo puede afirmarse en el caso de Tailandia, país
cuyas exportaciones a los países desarrollados han aumentado a un ritmo más
lento en comparación con las destinadas a otros países asiáticos y cuyo
principal destino de exportación es ahora China y ya no los Estados Unidos.
A medida que los países en desarrollo se integran más en el comercio
internacional, la importancia del comercio Sur-Sur aumenta con rapidez: hoy día,
más de la mitad del comercio de los países en desarrollo es Sur-Sur. Los países
en desarrollo también son ya, cada vez más, destinos principales de las
exportaciones de los países menos adelantados (PMA). Actualmente China es el
primer destino para las exportaciones de los PMA, por delante de los Estados
Unidos y la UE, y la propia Tailandia es el quinto destino de las exportaciones
de productos de los PMA.
En la Conferencia Ministerial de la OMC celebrada en Hong Kong en 2005, los
Ministros se comprometieron a integrar a los PMA en el sistema multilateral de
comercio y convinieron en que los países desarrollados Miembros, y los países en
desarrollo Miembros que estuvieran en condiciones de hacerlo, otorgaran acceso a
los mercados libre de derechos y de contingentes a los productos originarios de
los PMA. Habida cuenta de la ya elevada proporción del comercio entre su país y
los PMA, deseo alentar a Tailandia a que ofrezca una apertura más amplia del
mercado a este grupo de países a través de la aplicación voluntaria de un
régimen libre de derechos y de contingentes. Ello beneficiaría indudablemente a
los PMA, pero también beneficiaría a la economía tailandesa, ya que las empresas
de su país podrían acceder a más recursos a precios más bajos y aumentar aún más
su competitividad.
Esto me lleva a otro aspecto del panorama comercial en evolución: la
expansión de las cadenas de producción integradas a nivel mundial. Y en ningún
otro lugar es más evidente este fenómeno que en la región de Asia. La mayoría de
las economías asiáticas han podido adaptarse rápidamente a una evolución de la
estructura de la demanda que exige que las empresas busquen para distintas fases
de sus procesos de producción los mercados más eficientes en relación con los
costos. El alto grado de complementariedad entre las economías de esta región ha
constituido una base ideal para la ascensión de lo que se ha venido a denominar
“Asia Industrial”, donde piezas y componentes circulan por redes de producción
transfronterizas antes de ser montadas y exportadas para el consumo final. Esto
ha brindado oportunidades de mercado a países con una base de exportación
estrecha. Los productos ya no están “Fabricados en China” o “Fabricados en el
Japón”; ahora, cada vez más productos están “Fabricados en el Mundo”.
Las economías están cada vez más interconectadas a través de cadenas de valor
mundiales, lo que se hizo patente durante las inundaciones que sufrió su país en
noviembre de 2011. La catástrofe causó la muerte de centenares de personas y
dañó gravemente la infraestructura y la producción de Tailandia, haciéndose
sentir en su economía. Pero el efecto de las inundaciones también se hizo sentir
a nivel mundial, con su impacto en las cadenas de producción de todo el mundo,
especialmente en el caso de los discos duros y los componentes de
automóviles.
La adición de valor que se produce a lo largo de las cadenas de valor
integradas internacionalmente tiene una serie de consecuencias para el diseño de
las políticas comerciales generales. Pero también afecta a las políticas
comerciales específicas y exige que ajustemos nuestro concepto del comercio.
Hoy día, la competitividad de una empresa no depende solo de su propia
productividad, sino también de la competitividad de sus proveedores y del acceso
a servicios y a infraestructuras eficientes, lo que supone que la competitividad
en la esfera de las mercancías está vinculada más estrechamente a la
competitividad en el sector de los servicios. También significa que las
importaciones cuentan tanto como las exportaciones, en contra del antiguo
mercantilismo, según el cual “las exportaciones son buenas y las importaciones
son malas”. En este contexto, es evidente que las medidas proteccionistas -de
cualquier forma que se encubran- encierran el potencial de causar un perjuicio
incluso más grave que en el pasado.
Por último, dado que una proporción considerable del comercio internacional
se compone de bienes intermedios y servicios, es importante que los encargados
de las políticas comerciales examinen las condiciones que facilitan el buen
funcionamiento de las transacciones transfronterizas. Las medidas de
facilitación del comercio que reducen los trámites y racionalizan los
procedimientos aduaneros tienen un gran valor sistémico para el buen
funcionamiento de las cadenas de valor regionales y mundiales. El transporte, la
logística y la conectividad regional también son importantes.
Tailandia, que es una economía sumamente orientada al mercado, ha realizado
extraordinarios progresos en esta esfera: ha adoptado procedimientos de
importación sin papel y tiene la intención de adoptar un servicio de ventanilla
única. Tailandia también goza de una red de infraestructura sólida y participa
en programas de conectividad más amplios en la región. Sin embargo, la
eficiencia de los procedimientos aduaneros y de la infraestructura de sus
interlocutores comerciales también es importante para la competitividad de sus
empresas. Por eso, la cooperación multilateral es importante. Por eso, un
acuerdo de la OMC sobre la facilitación del comercio beneficiará evidentemente a
todos los Miembros de la OMC. Por eso, una empresa, grande o pequeña, se
beneficiará de un acuerdo sobre facilitación del comercio en el marco de la
OMC.
La expansión de las cadenas de valor mundiales se ha visto favorecida por
otro fenómeno importante: los adelantos de las tecnologías de la información. A
mediados de mayo, la OMC celebró el 15º aniversario del Acuerdo sobre Tecnología
de la Información y reflexionó acerca de la forma en que la eliminación de los
aranceles en el sector de la TI ha desempeñado un papel de vital importancia
para estimular la innovación, proporcionar un acceso asequible a las tecnologías
y contribuir al funcionamiento de otros sectores de la economía.
Con una cobertura del 97 por ciento del comercio mundial de productos de TI y
74 participantes, entre ellos Tailandia, el Acuerdo demuestra que la
liberalización del comercio puede generar resultados beneficiosos para todos y
servir de trampolín del crecimiento. Deseo elogiar a Tailandia por su
participación activa en esta esfera y confío en que Tailandia apoye una nueva
ampliación del Acuerdo sobre Tecnología de la Información.
Las nuevas tendencias del comercio internacional ponen de manifiesto que,
pese a la desaceleración económica mundial, el comercio sigue siendo un sector
vibrante que ofrece numerosas oportunidades de crecimiento, creación de empleo y
reducción de la pobreza. Esas oportunidades están ahí, pero las empresas,
especialmente las PYME, tienen dificultades para aprovecharlas. Por ello, la
pregunta es cómo podemos ayudarlas. Parte de la respuesta se halla en la
disponibilidad y asequibilidad de la financiación para el comercio. Como he
dicho en diversas ocasiones, la financiación del comercio es el aceite que hace
girar las ruedas del comercio mundial. Es una de las formas más seguras de
financiación, y tiene la ventaja de promover directamente el desarrollo a través
del comercio.
Lamentablemente, la crisis financiera ha tenido efectos desfavorables en la
disponibilidad y el costo de la financiación del comercio, especialmente para
las pequeñas empresas. Pese a la reaparición de la liquidez, el problema sigue
siendo la aversión al riesgo. Es importante que se adopten medidas para
facilitar el acceso de las PYME al crédito, de manera que puedan ser los motores
del saneamiento económico. Para lograr progresos en esta esfera, dependemos
mucho de la cooperación multilateral, en particular mediante la intervención de
los bancos regionales de desarrollo -en esta región, el Banco Asiático de
Desarrollo- y la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial, cuyas
intervenciones para paliar las deficiencias del mercado en materia de
financiación del comercio son dignas de elogio.
Por lo que atañe a la OMC, podemos contribuir también a la estabilidad
económica actualizando el acervo de normas de la Organización. En 2001, los
Miembros de la OMC iniciaron una ronda de negociaciones para revisar las normas
de la OMC y lograr que reflejaran la realidad del comercio internacional. Hoy,
pese a que las negociaciones se encuentran en un punto muerto, los Miembros
siguen reconociendo la necesidad de un ímpetu renovado en la cooperación
multilateral. Para encontrar un nuevo impulso, han decidido estudiar nuevos
enfoques de negociación que puedan despejar el camino hacia los resultados,
empezando por las esferas de negociación que pueden estar maduras para una
conclusión temprana.
Aunque no formaba parte de las negociaciones de Doha, en diciembre de 2011 se
realizó una contribución importante al comercio internacional, cuando un grupo
de Miembros de la OMC llegó a un consenso para revisar el Acuerdo Plurilateral
sobre Contratación Pública. El resultado de esta labor supondrá una competencia
mayor y más transparente en los procesos de contratación pública de las 42
partes en el Acuerdo y considerables beneficios en cuanto a oportunidades de
acceso a los mercados para las empresas, que se calculan en unos 100.000
millones de dólares al año. Al promover mejores disciplinas y más transparencia
en la adjudicación de contratos públicos, el Acuerdo de la OMC aporta beneficios
económicos y sistémicos importantes, ya que ayuda a asegurar la buena gobernanza
y un uso más eficiente de los recursos públicos. También supone un estímulo
económico por sus repercusiones en muchos sectores de la economía, incluidos los
proveedores de infraestructura, transporte público y otros servicios
públicos.
Es probable que la adhesión de nuevos Miembros al Acuerdo aumente los
beneficios que el nuevo acuerdo puede aportar. Algunos países, entre ellos
China, se encuentran actualmente en proceso de adhesión, y deseo aprovechar esta
oportunidad para alentar a Tailandia a que pase a ser observador en el Comité de
Contratación Pública a fin de familiarizarse con su labor y las oportunidades
que el Acuerdo ofrece.
Los hechos que acabo de exponer, así como otras cuestiones que exigen ya la
atención de la OMC ‑como el cambio climático, la seguridad alimentaria (incluida
la delicada cuestión de las restricciones a la exportación de alimentos) y el
comercio y la inversión- generan nuevos retos y nuevas oportunidades, no solo
para la OMC, sino también para los agentes económicos de todo el mundo. Creo que
es importante analizar y comprender mejor estas nuevas tendencias, Por esa
razón, a principios de este año convoqué un “Grupo de Reflexión de la OMC sobre
el Futuro del Comercio” para analizar los factores que impulsan el comercio de
hoy y del futuro y reconsiderar lo que significa la apertura del comercio en el
siglo XXI. La participación del sector empresarial aportará al Grupo la
experiencia y la contribución práctica que solo los verdaderos comerciantes
pueden proporcionar. Por este motivo, les ruego que me transmitan sus opiniones
y que participen en la modelación y la orientación del sistema multilateral de
comercio en el futuro.
Espero con interés oír sus opiniones sobre el comercio internacional y la
OMC.
Gracias por su atención.
domingo, 3 de junio de 2012
martes, 29 de mayo de 2012
EXÁMENES DE LA POLÍTICAS COMERCIALES: URUGUAY
EXÁMENES
DE LA POLÍTICAS COMERCIALES: URUGUAY
OMC 25 y 27 de abril
de 2012
Observaciones
formuladas por el Presidente a modo de conclusión
1. Este cuarto Examen
de las Políticas Comerciales del Uruguay nos ha permitido conocer mejor la
evolución reciente de sus políticas comerciales y de inversión, incluidas las
áreas donde se han realizado importantes avances, así como aquellas en donde existe
margen para mejorar. Agradecemos la
activa participación de la delegación del Uruguay, encabezada por el Embajador
Álvaro Ons, Secretario Ejecutivo de la Comisión Interministerial para Asuntos
de Comercio Exterior. Damos asimismo las
gracias al Embajador Francisco Pírez, Representante Permanente del Uruguay ante
la OMC, así como al resto de la delegación uruguaya. Nuestros debates también se han visto
enriquecidos por las atinadas observaciones del ponente, el Embajador Francisco
Lima, y por las numerosas intervenciones de los Miembros. Las respuestas dadas por las autoridades del
Uruguay a las preguntas presentadas previamente han sido sumamente apreciadas.
2. Los Miembros han
felicitado al Uruguay por los extraordinarios resultados económicos logrados
durante el período objeto de examen, que le han permitido duplicar el PIB per
cápita y mejorar significativamente los
indicadores sociales, particularmente en materia de reducción de la pobreza y
del desempleo. También han destacado el
hecho de que el Uruguay haya superado satisfactoriamente la reciente crisis
económica mundial, sin recurrir a medidas proteccionistas.
3. Se ha señalado que
el robusto desempeño de la economía uruguaya ha sido apuntalado por una
adecuada implementación de políticas macroeconómicas, incluyendo una profunda
reforma tributaria y la consolidación de las finanzas públicas. Asimismo, se ha observado que la acelerada
expansión del comercio exterior del Uruguay, favorecido por una fuerte demanda
mundial de materias primas, ha desempeñado un importante papel como propulsor
del crecimiento económico durante el periodo examinado. Si bien, algunos Miembros han sugerido la
conveniencia para el Uruguay de continuar los esfuerzos de diversificación de
la economía y la canasta de exportación.
4. Los Miembros han
expresado su reconocimiento por la activa participación del Uruguay en la OMC y
su compromiso con el fortalecimiento del sistema multilateral de comercio. Al mismo tiempo, han reconocido sus esfuerzos
por avanzar en el proceso de integración regional del MERCOSUR.
5. Los Miembros han
elogiado el carácter abierto del régimen comercial y de inversión del Uruguay,
evidenciado por la limitada utilización de restricciones en frontera y de
medidas no arancelarias, y por el otorgamiento del trato nacional a los
inversores extranjeros. Asimismo, han
acogido con satisfacción las reformas jurídicas e institucionales efectuadas
por el Uruguay para apoyar el comercio y la inversión y mejorar su entorno de
negocios, tales como la adopción de una nueva ley para promover la competencia
y los avances realizados en materia de modernización aduanera y facilitación
del comercio internacional.
6. Al mismo tiempo,
los Miembros han identificado ciertas áreas del régimen comercial uruguayo que
podrían ser susceptibles de mejora y han instado al Uruguay a seguir avanzando
en ese sentido. Muchas de estas
inquietudes han sido abordadas en las intervenciones del Embajador Ons. Estas inquietudes se refieren principalmente
a los siguientes aspectos:
En lo relativo a
medidas no arancelarias, algunos Miembros han exhortado al Uruguay a que
elimine las licencias no-automáticas a la importación sobre ciertos productos,
y a que revise la forma en que aplica ciertos impuestos internos a las
importaciones. Al respecto, el Uruguay
manifestó que se encuentra en proceso la revisión de los niveles de ciertos
impuestos, como el Impuesto sobre el Valor Agregado, y que los impuestos se
aplican por igual a productos nacionales e importados. En lo relativo a las licencias no
automáticas, el Uruguay manifestó que estas se aplican sólo a cuatro productos
y por razones válidas y se conceden dentro de plazos breves.
En cuanto a los
procedimientos aduaneros, se ha invitado al Uruguay a considerar la
conveniencia de eliminar la tasa consular y la obligación de utilizar
despachantes de aduana, así como a simplificar los requisitos de registro. Me complace haber escuchado del Embajador Ons
que la eliminación de la tasa consular es un objetivo prioritario de la
política comercial, lo mismo que una reforma del papel de la aduana.
En la esfera de
Reglamentos Técnicos, algunos Miembros han alentado al Uruguay a actualizar sus
notificaciones a la OMC y a brindar mayor información sobre el
procedimiento de elaboración de normas. El Uruguay se comprometió a hacer esfuerzos
en este sentido. Otros Miembros han
instado al Uruguay a alinear las medidas sanitarias aplicadas a la carne bovina
con las recomendaciones internacionales pertinentes. Al respecto, el Uruguay manifestó que se está
considerando la revisión en el marco del MERCOSUR.
En materia de
exportaciones, se ha manifestado interés en conocer los planes del Uruguay para desmantelar los
subsidios a la exportación en el sector automotriz. Además, varios Miembros han instado al
Uruguay a que estudie la posibilidad de eliminar los impuestos a la exportación
del cuero. Al respecto, el Uruguay
manifestó que por el momento no se contempla la eliminación de los impuestos a
la exportación del cuero y que el desmantelamiento de los subsidios a la
exportación en el sector automotriz se implementará de acuerdo a lo planeado.
En contratación
pública, los Miembros han reconocido los avances realizados en los aspectos
normativos e institucionales, aunque algunos han señalado que el Uruguay
mantiene programas preferenciales para la industria nacional y requisitos de
contenido local. También se ha invitado
al Uruguay a considerar la conveniencia de adherirse al Acuerdo Plurilateral
revisado sobre Contratación Pública de la OMC.
Al respecto, el representante del Uruguay expresó que por el momento no
lo está contemplando.
En materia de
derechos de propiedad intelectual, algunos Miembros han instado al Uruguay a
que continúe redoblando sus esfuerzos en el área de la observancia, y a que
suscriba los tratados de la OMPI sobre patentes y marcas.
En el área de
servicios, algunos Miembros instaron al Uruguay a examinar la posibilidad de
abrir el mercado de la telefonía fija a la competencia. En materia de servicios financieros, se ha
manifestado interés por la posibilidad de que el Uruguay autorizase a las
compañías de seguros extranjeras el establecimiento de sucursales y oficinas de
representación en su territorio.
7. Concluye así muy
satisfactoriamente el cuarto Examen del Uruguay. El carácter detallado de las preguntas
presentadas y las atinadas intervenciones de los participantes en el debate
demuestran el interés de los Miembros en las políticas y prácticas comerciales
del Uruguay. Agradezco una vez más a la
delegación del Uruguay, al ponente y a los Miembros por su contribución a este
Examen tan esclarecedor.
jueves, 24 de mayo de 2012
La importancia de un TLC entre Perú y China
La importancia de un TLC entre Perú y China
Universidad Católica del Perú - PUNTO EDU
Universidad Católica del Perú - PUNTO EDU
24 de mayo del 2012
Se proyecta que para el 2050 China se convertirá en la primera potencia mundial. Si el siglo XX se presentó como la consolidación de Estados Unidos como líder de las movidas económicas en el mundo, el gigante asiático parece destinado a convertirse en su seguidor este nuevo siglo. Pensado en esto, el Perú firmó hace un par de años un Tratado de Libre Comercio (TLC) con este país. ¿Qué beneficios nos trae este convenio? El economista Edgar Vásquez, especialista en comercio internacional y negociaciones comerciales, explica los beneficios que este tratado conlleva.
Vásquez, Jefe Negociador para el Acuerdo de Asociación Transpacífico, se presentará hoy a las 8 p.m. en la Conferencia: Situación actual de la relación comercial entre Perú y China, organizada por el Instituto Confucio. La cita es en el anfiteatro Monseñor José Dammert Bellido. Ingreso libre.
El Perú como punto estratégico
Lima fue fundada como la capital del Virreinato por ser un punto central en el comercio, sobre todo por contar con un puerto que, más medio milenio después, vuelve a tomar protagonismo. En palabras del economista Vásquez, “el año pasado el puerto del Callao se ha transformado en el puerto más importante de Sudamérica en términos de volumen de carga. Las líneas navieras están usando al Callao como punto de ingreso y a partir de ahí con rutas menores empezar a llegar la resto de países de Sudamérica. Igual el aeropuerto de Lima es el mejor de Sudamérica por cuatro años, entonces el Perú tiene una ubicación estratégica importante con miras hacia el Asia”.
Igual nivel de competencia
Al firmar un TLC los beneficios van más allá de la reducción de los impuestos. Estos tratados nos ponen en el mapa macroeconómico del mundo y nos obliga a mejorar en ciertos aspectos para poder estar a la altura y mantenernos en el comercio internacional. “Es una manera de ponernos a nivel o en mejor posición para competir, porque si no tenemos las mismas reglas de juego que el competidor, este está en una mejor posición estratégica para competir. Más allá de esto, es importante tener un TLC con China para emparejar las condiciones de competencia para los productos y servicios peruanos en el mercado chino”.
Mejora de servicios
Pero para estar a la altura de los mercados con los que negociamos, no solo debemos poner los productos al alcance de los demás, sino que la mejora en aspectos que optimicen la exportación se convierte en un tema más que necesario. Un ejemplo citado por Edgar Vásquez: “La más clara es a través de la eliminación de los aranceles en el mercado chino. Eso es lo más notorio, pero en torno a ello hay una serie de disciplinas en materia de medidas sanitarias y fitosanitarias; es decir, los países ponen este tipo de medidas que muchas veces restringen el comercio y la idea es que a través de estas medidas poder facilitar el comercio”.
Las mype y el idioma
Las exportaciones hacia China han llegado a los 8 mil millones de dólares, cifra significativa, pero que no nos pone aún a la altura de otros países que también intercambian mercadería y servicios con el país del dragón. Acá entra a tallar un problema que nos distancia y que se hace necesario mejorar, sobre todo entre los medianos y pequeños empresarios: el idioma. “En las grandes empresas no hay mayor problema porque tiene gerentes que dominan el idioma inglés en ambos países y es con ellos que se hace el negocio o tienen el dinero para pagar un traductor. Pero los medianos y pequeños empresarios tienen que lidiar con esos problemas, lo que no les permite poder llegar con mayor fuerza a este mercado”. Ahora que China se proyecta como la próxima gran potencia mundial, el aprendizaje del idioma chino parece convertirse en una urgente necesidad.
Relación directamente proporcional: Exportación/Crecimiento
El amplio mercado chino demanda grandes cantidades de productos. Esta demanda ha resultado beneficiosa para nuestro país, pues el crecimiento de nuestra economía se ha visto respaldado por los niveles de exportación que hemos tenido hacia ese país. “Si la exportación a China se mantiene en esa línea, lo más seguro es que el crecimiento del Perú continúe también en la línea de crecimiento por encima del 25%. Estuvimos en 31% y 28% y la tendencia parece seguir ese curso”.
El futuro del TLC
No solo China, también otros países están relacionándose mejor con nosotros. “Ya hemos tenido doce reuniones y hemos podido emparejar muchos puntos que beneficie al bloque”, afirma. A su vez, otros tratados como los de Corea del Sur y Japón están en sus primeros meses, por lo que el tiempo para evaluar su repercusión es corto, aunque, dados los antecedentes con China, estos otros tratados y demás acuerdos parecen andar en el camino correcto hacia una mejor relación comercial entre nuestro país y el continente asiático.
lunes, 21 de mayo de 2012
El FMI y la Organización Mundial del Comercio
El FMI y la Organización Mundial del Comercio
24 de septiembre de 2010
El FMI y la OMC son organismos internacionales con casi 150 miembros en
común. El interés principal del FMI se centra en el sistema monetario y
financiero internacional y el de la OMC en el sistema de comercio internacional,
pero ambos organismos colaboran entre sí para garantizar un sistema sólido de
comercio y pagos internacionales.
¿Cuáles son los objetivos comunes del FMI y la OMC?
El Fondo Monetario
Internacional (FMI) es un organismo internacional integrado por 188 países
que se esfuerza por garantizar la estabilidad del sistema monetario y financiero
internacional. Entre sus atribuciones están las de fomentar el crecimiento
equilibrado del comercio internacional, promover la estabilidad del sistema de
los tipos de cambio y brindar la oportunidad para corregir de forma ordenada los
problemas de balanza de pagos de los países miembros. La institución fue creada
en 1945.
La Organización Mundial del Comercio
(OMC) es un organismo internacional conformado por 153 miembros que se ocupa
de las normas que rigen el comercio entre las naciones. En el desempeño de su
labor ayuda a que el comercio internacional se desarrolle de manera fluida,
previsible y libre, y brinda a los países un foro constructivo y justo para la
resolución de diferencias en cuestiones relacionadas con el comercio. La OMC se
creó en 1995, como organismo sucesor del Acuerdo General sobre Aranceles
Aduaneros y Comercio (GATT), creado en 1947.
Las tareas del FMI y la OMC son complementarias. Se necesita un sistema
financiero internacional estable para respaldar un comercio internacional
pujante, mientras que la fluidez del comercio ayuda a alejar el riesgo de que se
produzcan desequilibrios en los pagos y crisis financieras. Ambas instituciones
colaboran mutuamente para garantizar un sistema sólido de comercio y pagos
internacionales al que tengan acceso todos los países. Un sistema de esa
naturaleza es esencial para promover el crecimiento económico, mejorar las
condiciones de vida y reducir la pobreza en el mundo.
¿Cómo coordinan sus labores el FMI y la OMC?
El FMI y la OMC trabajan de manera mancomunada en muchos aspectos con el fin
de lograr una mayor coherencia en la formulación de la política económica
mundial. Poco tiempo después del establecimiento de la OMC, ambos organismos
suscribieron un acuerdo de colaboración que abarca distintos aspectos sobre su
relación.
Consultas periódicas:
El FMI participa en calidad de
observador en algunos órganos de la OMC, y puede intervenir activamente en las
reuniones de algunos comités y grupos de trabajo. La Secretaría de la OMC asiste
a reuniones del Directorio Ejecutivo del FMI o del Comité del Directorio de
enlace con el Banco Mundial y otros organismos internacionales sobre asuntos de
interés común. Las cuestiones de política comercial pueden ocupar un lugar
destacado en las actividades de supervisión del FMI y se tratan
en el contexto de los programas
respaldados por la institución cuando es necesario para alcanzar los objetivos
de dichos programas. Del mismo modo, los informes
de supervisión del FMI son aportes importantes a los informes periódicos de
la OMC sobre las políticas comerciales de los países miembros (Exámenes de las
Políticas Comerciales).
Los Acuerdos de la OMC disponen que la institución consulte con el FMI en
asuntos que atañen a las reservas monetarias, la balanza de pagos y los
regímenes cambiarios. Por ejemplo, los Acuerdos de la OMC permiten a los países
imponer restricciones comerciales en el caso en que existan dificultades de
balanza de pagos. El Comité de Restricciones por Balanza de Pagos de la OMC basa
en gran parte sus evaluaciones de las restricciones en la determinación que el
FMI haga sobre la situación de la balanza de pagos de un país miembro.
El personal del FMI y la Secretaría de la OMC celebran con regularidad
consultas informales sobre la evolución de las políticas comerciales y el
asesoramiento a países concretos. Asimismo, el FMI y la OMC comparten
habitualmente datos y resultados de investigaciones. Por ejemplo, en el marco
del programa de Doha para el desarrollo, y ante una solicitud de la OMC, el FMI
llevó a cabo estudios sobre el deterioro de las preferencias arancelarias, la
pérdida de ingresos fiscales vinculada al comercio, los subsidios a las
exportaciones, las salvaguardias de la balanza de pagos y la volatilidad del
tipo de cambio y cuestiones de comercio.
Asistencia técnica y capacitación:
El FMI, la OMC y otros
organismos y donantes internacionales suelen trabajar de manera conjunta para
ayudar a los países a mejorar su capacidad para participar en el comercio
internacional. El Marco
integrado para la asistencia
técnica relacionada con el comercio en favor de los países
menos adelantados tiene por objeto, entre otras prioridades, garantizar que los
países miembros más pobres incorporen reformas relacionadas con el comercio
adecuadas en los documentos de
estrategia de lucha contra la pobreza (DELP),que son la base de la ayuda
concesionaria que brindan el FMI y el Banco Mundial.
Asistencia del FMI para la liberalización del comercio:
A
fin de facilitar el progreso en el marco de las negociaciones sobre comercio
internacional en la Ronda de Doha, en abril de 2004 el FMI creó el Mecanismo de Integración Comercial
(MIC). Este mecanismo está a disposición de todos los países miembros cuyos
saldos de la balanza de pagos pudieran deteriorarse, aunque sea
transitoriamente, a raíz de la liberalización multilateral del comercio. No se
trata de un nuevo servicio de financiamiento, sino más bien de una política con
la que se pretende hacer más previsible la disponibilidad de los recursos del
FMI a través de los actuales mecanismos de la institución.
Coordinación de alto nivel:
El Director Gerente del FMI y el
Director General de la OMC realizan consultas periódicas sobre una variedad de
asuntos relacionados con el comercio. En la reunión del Consejo General de la
OMC celebrada en mayo de 2003, las máximas autoridades del FMI y del Banco
Mundial compartieron con las delegaciones nacionales de la OMC sus opiniones
sobre cuestiones comerciales y la coherencia de la labor de las tres
instituciones. En la Conferencia Ministerial de la OMC de 2003 celebrada en
Cancún, el Primer Subdirector Gerente del FMI anunció planes para la
introducción del MIC. También asistió a la Conferencia Ministerial de la OMC
celebrada en Hong Kong, China, en diciembre de 2005 y a la Reunión del Consejo
General de la OMC celebrada en Ginebra en noviembre de 2007. Más recientemente,
el Director Gerente participó en el Segundo Examen Mundial de la Ayuda para el
Comercio, auspiciado por la OMC en julio de 2009.
Es probable que en el futuro se intensifiquen la cooperación y las consultas
entre el FMI y la OMC, dado el aumento de los aspectos de interés mutuo y la
superposición de tareas entre ambos organismos. Algunos de los ámbitos en los
que podría existir una mayor interacción son los acuerdos vigentes y futuros de
la OMC en relación con los servicios financieros, el impulso al comercio y el
regionalismo. El FMI apoya los esfuerzos de reforma del comercio multilateral
según el Programa
de Doha para el Desarrollo, y se ha unido públicamente al Banco Mundial y
otras instituciones financieras internacionales en su llamado para llegar a su
exitosa conclusión.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)