OMC - Lamy - Restricciones al comercio ya es “alarmante”, dice Lamy a los Embajadores ante la OMC
7 de Junio de 2012
Por primera vez desde que la OMC comenzó a vigilar la
reacción proteccionista a la crisis financiera en 2008, la magnitud de las
restricciones del comercio es motivo de “gran preocupación”, dijo el Director
General, Pascal Lamy, a los Jefes de las delegaciones ante la OMC en una reunión
informal el 7 de junio de 2012. Asimismo, Lamy rindió informe sobre las últimas
novedades en las negociaciones de la Ronda de Doha. El Director General dijo lo
siguiente:
Desde la reunión de mayo del Consejo General, he celebrado consultas con los
Miembros en varias ocasiones, en particular durante la reunión ministerial de la
OCDE, en mis recientes visitas a Tailandia y China, donde asistí a la mesa
redonda sobre la adhesión de los PMA y al Foro Mundial sobre Servicios, y esta
semana en Kazán (Rusia), donde he celebrado varias consultas bilaterales en el
marco de las reuniones de los Ministros de Comercio del APEC.
El mensaje central que se me ha transmitido es que, dado el brusco deterioro
de las perspectivas económicas y comerciales mundiales, 2012 no puede ser un año
perdido y que es importante avanzar en todo el espectro de actividades de la
OMC
Quisiera referirme en primer lugar a la reciente publicación de
nuestro informe de vigilancia sobre las medidas de comercio e inversión
adoptadas en esta crisis, lo que solemos hacer antes de la reunión del G-20
[en México,
18–19 de junio de 2012]. En breve se les enviará a todos ustedes un informe
de las medidas adoptadas por todos los Miembros.
Por primera vez desde 2008 este informe es alarmante. En los últimos siete
meses no ha dejado de aumentar el número de nuevas medidas que restringen o
pueden restringir el comercio, algo todavía más grave si tenemos en cuenta la
relativa lentitud con que se retiran las medidas existentes.
La acumulación de estas restricciones al comercio se ha convertido en motivo
de gran preocupación. Se estima que las medidas restrictivas aplicadas desde
octubre de 2008, excluidas las que ya se han suprimido, abarcan casi el 3 por
ciento del comercio mundial de mercancías y casi el 4 por ciento del comercio
del G-20.
Esta situación viene a sumarse a los riesgos de empeoramiento de la economía
mundial y a un contexto global actualmente volátil.
En una situación tan grave, es importante que redoblemos, de forma colectiva
y con urgencia, nuestros esfuerzos por fortalecer la cooperación multilateral a
fin de encontrar soluciones globales a las dificultades y los riesgos económicos
actuales, y que evitemos situaciones que puedan causar más tensiones sobre el
comercio y las inversiones. Esto será parte del mensaje que transmitiré a los
dirigentes en la próxima Cumbre del G-20 el 18 de junio.
Espero que todos los Miembros puedan cumplir el
compromiso contraído por los Ministros en la Octava Conferencia Ministerial
de mantener los mercados abiertos y resistir al proteccionismo en todas sus
formas. También tenemos que estar atentos y empezar a pensar en maneras
creativas de aumentar nuestra transparencia multilateral y mejorar el examen por
homólogos. En consecuencia, insto a todos los Miembros a que participen en las
consultas que emprenderá el Presidente del OEPC [Órgano de Examen de las Políticas
Comerciales] para mejorar el examen por homólogos en la OMC de los informes
de vigilancia elaborados por la Secretaría.
Otro mensaje que transmitiré en la próxima Cumbre del G-20 es la importancia
de asegurar la disponibilidad y asequibilidad de la financiación del comercio.
El Grupo
de Expertos sobre Financiación del Comercio así como los participantes en el
taller sobre la Ayuda para el Comercio y la financiación del comercio que tuvo
lugar el 15 de mayo hicieron hincapié en la importancia de que las
instituciones multilaterales de desarrollo siguieran contribuyendo a la
financiación del comercio, dada la dimensión de desarrollo de sus programas. La
persistencia de un déficit de financiación en el mercado para los países pobres
exige una participación a largo plazo de los poderes públicos, sin la cual las
medidas para luchar contra la crisis serían inútiles. En cuanto a las
cuestiones reglamentarias, había consenso en que sería útil continuar dialogando
con el Comité de Basilea sobre los elementos del marco reglamentario de Basilea
III. Por último, sería conveniente que se alentara la recopilación de datos
sobre la financiación del comercio por los sectores público y privadoEn la mesa
redonda sobre la adhesión de los PMA que tuvo lugar la semana pasada en Beijing
se insistió en la importancia de que las directrices
sobre la adhesión de los PMA se completaran como muy tarde en julio. Creo
realmente que con ello aumentaría la confianza en la capacidad de los Miembros
para atender las necesidades específicas de los PMA. En esa mesa redonda
también se concluyó el último acuerdo bilateral pendiente para la adhesión de
Lao a la OMC. Ahora hay que intensificar los esfuerzos por concluir las
etapas que quedan para que Yemen se adhiera a la
Organización.
En cuanto al PDD [las negociaciones del Programa de
Doha para el Desarrollo] y la puesta en práctica de las conclusiones de la
Octava Conferencia Ministerial, todos los Presidentes han estado consultando con
los Miembros en sus respectivos ámbitos. Me referiré ahora a aquéllos en que se
han venido realizando trabajos técnicos desde nuestra última reunión.
Por lo que respecta a la facilitación del comercio,
las negociaciones a nivel técnico avanzan de forma constructiva en consonancia
con el programa de trabajo acordado en el Grupo de Negociación en enero. Esta
semana tenemos el último bloque de negociaciones dirigidas por los
facilitadores, y varios funcionarios de las capitales se encuentran en la ciudad
para celebrar consultas informales sobre partes del texto en las que a su juicio
es posible hacer progresos que se presentarían después al Grupo de Negociación a
través del proceso dirigido por los facilitadores. A finales de este mes tendrá
lugar otro bloque de negociaciones dirigidas por los facilitadores para preparar
la próxima reunión del Grupo de Negociación, que se celebrará en julio, así como
la 13ª revisión del proyecto de acuerdo.
Al mismo tiempo, se han hecho sugerencias sobre la posibilidad de poner en
marcha otro programa de evaluación de las necesidades para los países en
desarrollo y los PMA. Es evidente que el Grupo de Negociación tendrá que
reflexionar al respecto antes de adoptar una decisión, pero ello podría
contribuir a introducir de manera concreta en la ecuación el elemento de los
recursos necesarios para la aplicación, y podría también servir de base para
lograr en el nuevo acuerdo la correspondencia, esencial entre las disposiciones
sobre trato especial y diferenciado y los compromisos en materia de facilitación
del comercio.
En resumen, se están realizando progresos, tal vez no tan rápidamente como
algunos desearían pero, dado el carácter técnico de la labor y la importancia
que todos los Miembros conceden al método inclusivo y de acumulación progresiva
de las negociaciones, no hay atajos que podamos tomar.
En lo concerniente al trato
especial y diferenciado, el Presidente del CCD (Comité de Comercio y
Desarrollo) en Sesión Extraordinaria ha intensificado la labor y tiene la
intención de celebrar semanalmente consultas informales durante las seis semanas
que quedan hasta la pausa estival, centrándose
en las tres esferas convenidas por la Octava Conferencia Ministerial: el
mecanismo de vigilancia; las 28 propuestas de Cancún relativas a acuerdos
específicos; y las 6 propuestas relativas a acuerdos específicos. Esas
consultas informales se complementarán con la celebración de reuniones de
transparencia de participación abierta para hacer balance del trabajo realizado,
una de ellas en julio.
Por lo que se refiere al examen del Entendimiento sobre
Solución de Diferencias, la labor ha seguido avanzando, señal de que los
Miembros valoran y comprenden la importancia de la solución de diferencias para
el sistema. Desde que, comenzó el año, el grupo de negociación ha celebrado
cuatro semanas de negociaciones, incluida esta. Como resultado, está a punto de
finalizar la actual fase de los trabajos, y hay programada una nueva serie de
reuniones para mediados de julio. Como parte del trabajo en curso, un grupo de
países en desarrollo ha presentado recientemente un documento conceptual sobre
cuestiones que les interesan, lo que es un hecho positivo.
En cuanto a las demás cuestiones relacionadas con el PDD, el nivel de
actividad ha sido, cuanto menos, más bajo. Aunque, a mi juicio, centrar la
atención en determinadas esferas relacionadas con el desarrollo está en
consonancia con los resultados de la Octava Conferencia Ministerial, creo que ha
llegado el momento de que los Miembros también dediquen cierta atención a las
demás cuestiones, y espero que la reunión de hoy aclare en cierta medida cómo
hacerlo. Desde la Octava Conferencia Ministerial he oído hablar mucho de nuevas
ideas y de nuevos enfoques. Tal vez sea el momento de “pasar a la acción”.
Permítanme asimismo exponerles brevemente el mensaje que me propongo
transmitir en la próxima Conferencia Río +20.
Recalcaré, al igual que lo he hecho en el contexto de la seguridad alimentaria,
que la apertura del comercio es parte de la solución a nuestras dificultades
colectivas para lograr un desarrollo sostenible, y no parte del problema.
Naturalmente, en la reunión de julio del Consejo General informaré a los
Miembros de los contactos que haya mantenido.
Antes de concluir, deseo señalar a su atención dos cuestiones
presupuestarias. La primera se refiere a los retrasos en el pago de las
contribuciones de los Miembros al Fondo Fiduciario Global. Aunque el nivel
general de las promesas hechas hasta la fecha es satisfactorio, la capacidad de
la OMC para planificar y aplicar adecuadamente el programa de asistencia técnica
adoptado por los Miembros se ve negativamente afectada por los retrasos en el
pago de las contribuciones efectivas. Por consiguiente, quisiera instar a los
Miembros a que hagan todo cuanto esté a su alcance para asegurarse de que la
Secretaría reciba sus contribuciones cuanto antes.
Por último, en aras de la transparencia, deseo comunicarles que la Secretaría
ha iniciado un examen horizontal de las mejoras que se podrían introducir en la
esfera de la traducción, impresión y distribución de documentos, así como en la
organización de las reuniones y la interpretación, a fin de lograr las economías
presupuestarias acordadas con los Miembros a finales del año pasado. Informaré
al Consejo en su reunión de julio sobre los progresos que se hayan hecho en la
aplicación de la Decisión.
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