Comisión
Nacional contra la
Biopiratería resguarda que cultivos autóctonos no sean
patentados por empresas extranjeras
Noticias
INDECOPI
Lima, 24 de junio de 2009
Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual
(INDECOPI) evitó que empresas extranjeras obtengan seis patentes de productos
relacionados a usos tradicionales del sacha inchi, maca y camu camu.
En el caso más reciente, la empresa
francesa Cognis France S.A.S. presentó una solicitud de patente relativa al uso
cosmético del sacha inchi ante las oficinas de patentes de Estados Unidos,
Japón y Corea, así como ante la Oficina Europea de Patentes. Tras detectar dicha
solicitud, la Comisión
envió a dichas oficinas y a la compañía francesa estudios de investigadores
peruanos que probaban que el uso que se pretendía patentar ya era conocido por
nuestros pueblos indígenas. Asimismo, sostuvo una reunión con representantes de
la empresa Cognis France, que finalmente optó por retirar su solicitud.
Asimismo, se logró evitar la
concesión de cinco patentes solicitadas en Corea y Japón. En uno de los casos,
dos empresas coreanas intentaron patentar un medicamento elaborado a base de
maca para combatir el cáncer e incrementar la fertilidad masculina. Las otras
cuatro solicitudes fueron presentadas ante la Oficina Japonesa
de Patentes, por compañías del mismo país que buscaban patentar diversas
propiedades medicinales y alimentos envasados elaborados a base de maca y camu
camu.
Así, la empresa japonesa Towa Corp.
solicitó patentar un alimento para reforzar el crecimiento y un compuesto para
elevar el nivel de testosterona, elaborados a base de maca; mientras que la
compañía Suntory Ltd. y la
Universidad de Hiroshima solicitaron patentar una bebida
alcohólica fabricada con un extracto del mismo cultivo. En tanto, la empresa T.
Hasegawa Co. Ltd. requirió la patente de una conserva de fruta de camu camu.
Sin embargo, la Comisión , luego de un
arduo trabajo de investigación, recopilación de información y análisis,
determinó que todas las solicitudes de patentes carecían de los requisitos de
novedad y de nivel inventivo. Posteriormente, remitió a las oficinas de
patentes informes técnicos sustentados en investigaciones peruanas que
confirmaban que nuestras comunidades indígenas ya conocían y practicaban los
mismos usos solicitados. Dichos trámites fueron posibles gracias a la
colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores. En esta tarea también fue
importante la cooperación de la Comisión Nacional al IDRC del Canadá, que
financió algunas de las investigaciones realizadas en el Perú.
Cabe resaltar que la Comisión Nacional
contra la Biopiratería
no busca impedir el uso de nuestros recursos naturales y autóctonos, sino que
ello también beneficie económicamente nuestras comunidades.
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